¿Qué se espera para el Presupuesto Público 2026?
DAVID VILLARREAL ADALID
Martes 25 de Noviembre de 2025 1:34 pm
EL presupuesto público es la principal herramienta de política económica
de un Estado, y para nuestro país no es la excepción. Por ello, y como es su
mandato constitucional de acuerdo con el artículo 74 de la Carta Magna, la
Cámara de Diputados vota año con año el Presupuesto de Egresos de la
Federación. Para 2026, el presupuesto asciende a 10.2 billones de pesos (bdp), lo
que representa un crecimiento de 5.9 por ciento con relación a 2025. Ahora
bien, es importante señalar que el Gasto Neto Total se desagrega en dos grandes
rubros: gasto programable y no programable. El primero, que representa 7.1 bdp,
se destina a la operación del gobierno, el reparto de transferencias, las
pensiones y jubilaciones y el gasto de inversión. En ese sentido, es evidente que se está apostando por una mayor
inversión, en el marco del Plan México como eje de política industrial. Este no
es un tema menor, ya que es precisamente la inversión la única variable de la
demanda agregada que tiene un efecto acelerador de la economía. Este rubro es
el que tendrá mayor dinamismo, al incrementarse 20.1 por ciento; mismo que
considera la inversión física, que asciende a 960 mil millones de pesos (mmdp),
e inversión financiera por 276 mmdp. Si se examina desde su clasificación funcional, el gasto programable se
orienta de manera predominante al desarrollo social, con recursos que ascienden
a 4.9 billones de pesos, cifra que implica un crecimiento real de 4.2 por
ciento respecto al año previo. En contraste, para actividades vinculadas al
desarrollo económico se prevén 1.6 billones de pesos, mientras que las
funciones de operación y administración del Gobierno Federal recibirán 321 mmdp
en el ejercicio presupuestario de 2026. En materia de salud, el monto asignado alcanza 965 mmdp, con un
incremento real de 5.9 por ciento. Del total, tres cuartas partes se concentran
en dos instituciones clave: el IMSS, con 556 mmdp (58 por ciento), e
IMSS-Bienestar, con 167 mmdp (17.3 por ciento), reflejando la centralidad de
ambos organismos en la provisión de servicios médicos y en la reorganización
reciente del sistema de atención. En seguridad pública se destinan 202 mmdp. De esa cantidad, 100.4 mmdp
corresponden a la Sedena, 31.4 mmdp a la SEMAR y 2.7 mmdp a la Secretaría de
Seguridad, lo que confirma la tendencia a priorizar el gasto en capacidades
operativas y en tareas de seguridad interior. Por su parte, el gasto federalizado (las transferencias que la
Federación envía a entidades y municipios para fortalecer sus finanzas y
garantizar la prestación de servicios esenciales) asciende a 2.8 billones de
pesos. Este monto se integra fundamentalmente por 1.45 billones de
participaciones federales y 1.12 billones de aportaciones. En conjunto, estas asignaciones delinean un presupuesto que busca
expandir la dimensión social del gasto, sostener la provisión de servicios
públicos esenciales y preservar la operación del Estado. Sin embargo, también
exhiben los dilemas estructurales que enfrenta la política fiscal: la presión
creciente de compromisos inerciales, la limitada capacidad recaudatoria y la
necesidad de fortalecer la inversión pública para apuntalar el crecimiento.
*Presidente de la
Asociación de Egresadas y Egresados de Economía UCOL
