LETRAS Y NÚMEROS
JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL
¡Qué diciembre tan extraño!
Lunes 01 de Diciembre de 2025 9:29 am
DURANTE los muchos años que llevo en esta tarea de aporrear las
teclas de una máquina, cada que llegaba diciembre, las fibras de mi ser se
estremecían de una emoción que me hacía regresar a los maravillosos años de mi
infancia, cuando durante mis primeros ocho años de existencia pude vagabundear
por las callecitas de mi Tonaya adorado, esperando con ilusión este dorado mes.
Con cuetes y fanfarrias, desde Sayula y el viejo Zapotlán el Grande, así como
de los pueblos de los alrededores, llegaban carretas, burros y mulas (y también
desvencijadas camionetas) cargadas de duraznos, membrillos, manzanas,
tejocotes, guayabas y capulines, dulces y colaciones y bellos juguetes de
madera, barro y hojalata, instalándose en los vetustos portales y en los
alrededores de la placita del pueblo, haciendo vibrar de alegría a todos los
moradores, ya que estábamos tan aislados del mundo, que a esos visitantes los
veíamos como si fuesen enviados del niñito Dios. Hoy ha empezado el desfile de inditos e inditas, caminando desde
diferentes puntos de la ciudad rumbo a la Catedral, llevando sus bellos trajes
a la Guadalupana para presumírselos y, al mismo tiempo, implorarle que se
alejen todos los sufrimientos que en el plano personal y de sus pueblos y
ciudades los aquejan. Así transcurrirán los primeros doce días del mes. Luego
vendrán las posadas navideñas y la fiesta de la Navidad, para enseguida empezar
a despedir al año viejo y después iniciar la rutina de un ciclo nuevo. Esas
son, y han sido, las diferentes etapas de la vida desde que tenemos uso de
razón y ni siquiera pensar en alterarlas. Pero, (y aquí viene el “pero”…) ¿Recuerda
usted haber vivido un diciembre tan anormal como el que hoy da inicio?
Diciembre siempre ha sido el mes del optimismo, de la esperanza, de las
alegrías, de los encuentros con los familiares que habitan lejos de nuestro
hogar, y es la oportunidad de volverlos a abrazar. Es el reencuentro con
viejos amigos a los que, en la época navideña, se les saluda más efusiva y
amorosamente. Pero este diciembre inicia con un país intransitable en muchas de
sus carreteras, un país rociado de una violencia que duele hasta las entrañas,
un México envuelto en el miedo, falto de esperanzas, ausente de fe. Un México
enfrentado, donde muchos de sus jóvenes han sufrido la embestida de quienes
deben protegerlos. Como nunca antes, un fantasma recorre el país, enfrentando a los
unos contra los otros por el problema del agua a repartir en el futuro, o por
las agresiones cada vez más violentas contra los choferes de camiones de carga
en el país, o porque miles de productores del campo han alzado la voz en
protesta por lo poco valorado de su actividad agrícola. Por todo ello… ¡este es
un diciembre que nunca había existido!
¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.
