ESTACIÓN ESPERANZA
VLADIMIR PARRA BARRAGÁN
Robustecimiento de la clase media mexicana
Lunes 22 de Diciembre de 2025 12:10 pm
EN un mundo donde el neoliberalismo ha
profundizado desigualdades, México, con la 4T, emerge como un faro de progreso
social. Según el Banco Mundial (BM), México lidera el crecimiento de la clase
media en América Latina entre 2018 y 2024. Sus datos sobre pobreza monetaria en
la línea de ingresos medios-altos muestran una reducción del 21.7 por ciento en
2024, implicando un ascenso masivo. Estimaciones derivadas de CONEVAL e Inegi indican
que la clase media creció del 10 por ciento al 15 por ciento, pasando de unos
40 millones a más de 50 millones de personas. México ahora lidera a los países
con mayor aumento en la región, superando a Brasil y Chile, según análisis del
BM e informes como el de Perspectivas Económicas. Las políticas de la 4T, como el aumento del
salario mínimo en más del 100 por ciento (de 88 a 207 pesos diarios), programas
sociales y reformas laborales que fortalecen el bienestar de las personas, han
permitido redistribuir la riqueza. Esto contrasta con el estancamiento
neoliberal previo, donde el crecimiento beneficiaba solo a élites. Una clase media robusta impulsa el consumo
interno, sostiene el PIB (entre el 3 y el 4 por ciento anual), reduce la
dependencia de exportaciones y fomenta estabilidad social, disminuyendo la
delincuencia y la migración forzada. La OCDE corrobora los avances. En su Outlook
2024, destaca que México tiene una de las tasas de desempleo más bajas entre
sus miembros: 2.7 por ciento en 2023, bajando a 3 por ciento en 2024, con
proyecciones de 3.1 por ciento en 2025. El mercado laboral es “resiliente”, con
crecimiento del empleo formal (59 millones de ocupados, 40.7 por ciento
mujeres) y mejoras en derechos, como la prohibición de la subcontratación
abusiva. La OCDE también señala que el consumo se sostiene por un “fuerte
mercado laboral”, con salarios reales que han subido 20 por ciento en seis
años. Esto reduce la informalidad (aún alta, en 55 por ciento) y eleva la
productividad. El indicador más impactante es la salida de
13.4 millones de mexicanos de la pobreza entre 2018 y 2024, según CONEVAL, al
pasar de 51.9 millones a 38.49 millones de personas, un descenso del 26 por
ciento. La pobreza extrema bajó de 8.7 por ciento a 5.3 por ciento, es decir,
1.7 millones menos, atribuido principalmente a transferencias directas
(pensiones a 11 millones de adultos mayores y becas a 10 millones de
estudiantes) que suman 2.5 por ciento del PIB. Esto elevó los ingresos en
hogares pobres y prueba que las políticas redistributivas funcionan,
garantizando acceso a la salud y la educación, y fortaleciendo la cohesión
social. Por otro lado, en materia de Inversión
Extranjera Directa, la ONU (UNCTAD) reporta 36.87 mil millones de dólares en
2024, 2.3 por ciento más que en 2023, posicionando a México como el noveno
receptor global, impulsado por el nearshoring.
La ONU, en el WESP 2024, señala resiliencia macroeconómica, con inflación
controlada entre 4 y 5 por ciento y deuda estable. La OCDE elevó sus pronósticos
de crecimiento a 0.8 por ciento para 2025 y resalta un 54 por ciento de
confianza en el gobierno, frente a un promedio del 39 por ciento en el resto de
países. Todos estos avances, señalados por
instituciones internacionales, no son casuales, sino fruto de la soberanía
económica frente a presiones externas e injerencismo. México demuestra que una
izquierda consciente y programática eleva indicadores, inspirando a
Latinoamérica. Con datos, podemos señalar que la 4T dignifica las condiciones
laborales y de bienestar, reduciendo las brechas sociales. ¡Que siga el avance
de la transformación por un México más justo y equitativo!
*Presidente
de Ciapacov
