INDICADOR POLÍTICO
CARLOS RAMÍREZ
Trump pierde fuelle; adelanta su Informe 2026: puro yo, yo, yo, yo
Lunes 22 de Diciembre de 2025 12:13 pm
EL presidente Donald Trump introdujo un
factor de nerviosismo político el miércoles 17, con el anuncio de que por la
noche daría un discurso en cadena nacional. Todas las especulaciones se
centraron en que anunciaría la invasión militar a Venezuela para arrestar al
presidente Nicolás Maduro, o para dar a conocer su ruptura con Putin por la
falta de paz en Ucrania. Pero no. La temática fue más personal.
Durante muchos minutos se vio a Trump eufórico de sí mismo, convirtiendo la
pantalla del teleprónter en el espejo de la bruja de “Blanca Nieves”,
preguntándole quién era el político más hermoso, con un discurso de elogio al
yo-yo-yo y el mensaje de que el planeta debe estar agradecido con su existencia
y con su actuación en la Casa Blanca, y como Santa Claus con una semana de
anticipación, anunciando que en su bolsa roja de regalos de su trineo traía
dinero en efectivo para repartir a diestra y siniestra. La explicación más racional de ese discurso
fue más simple: las últimas encuestas señalan una declinación de la aprobación
de Trump, no solo por la falta de solución a los problemas de la crisis
geopolítica (Ucrania y Venezuela, además de Europa), que le está restando
margen de maniobra a la Casa Blanca, sino también por las presiones
inflacionarias dentro de EU, que están disminuyendo la capacidad de compra de
los ciudadanos, justo en la coyuntura de altos precios en tiendas en estos
tiempos de regalos navideños. En materia de geopolítica militarista, a
Trump se le están enredando las cosas. En su ánimo personal parece estar
decidida la invasión militar a Venezuela para arrestar al presidente Maduro;
está armada también la coalición, sobre todo de aliados latinoamericanos, para
desactivar los apoyos a Maduro; la determinación de imponer a la activista
disidente María Corina Machado como Administradora de la Autoridad Provisional
de la Coalición (modelo Irak después de la invasión de Bush Jr.); apoyar el
desmantelamiento de la estructura de poder que fundaron Hugo Chávez y Maduro
como sistema presidencialista populista; apoderarse de los recursos naturales
de Venezuela para beneficio de Washington y convertir al país en el portaviones
terrestre USS Venezuela, como el que impuso en Honduras el presidente Reagan a
través del embajador John Dimitri Negroponte y, en suma, cambiar el régimen
venezolano a uno al estilo americano. El presidente ruso Putin sigue jugando con
las expectativas de Trump; el presidente chino Xi Jinping está consolidando su
poder geopolítico, y el presidente Maduro se niega a ser atemorizado por las
amenazas de la Casa Blanca y sigue aferrado al poder en Venezuela, a pesar de
la escalada de Washington para ir aislándolo, como el presidente Kennedy hizo
con Fidel Castro durante la crisis de los misiles en 1962. Estas dos confrontaciones de Trump (con
Putin por Ucrania y con Maduro en Venezuela) están llevando al presidente Trump
a la orilla de acciones bélicas realmente serias, con despliegue de fuerzas
militares en ambas zonas de conflicto, sin tener acuerdo con otros bloques de
poder geopolítico u otros países, y sin tomar la decisión final del manotazo
militar. Las últimas cifras de aprobación de Trump
cayeron por debajo del 35% como piso, muy lejos de las encuestas que le daban
hasta 60% al ganar su segundo periodo presidencial de manera contundente contra
la vicepresidenta demócrata de Biden, Kamala Harris. Las cosas no le están saliendo al
presidente de EU y por eso anda en busca del elogio propio desde su Trastorno
de Personalidad Obsesivo-Compulsiva (TPOC).
Política
para dummies:
La política manda sus propias señales, y que las entienda quien las deba de
entender.
