4T; avanza la creación de empleo
VLADIMIR PARRA BARRAGÁN
Lunes 29 de Diciembre de 2025 9:14 am
ESTA semana, la Presidenta Claudia Sheinbaum
anunció que México cerró 2025 como el segundo país con menor tasa de
desocupación en el mundo: 2.7 por ciento, solo detrás de Japón (2.6 por ciento).
En un mundo donde, cada vez más, el capitalismo neoliberal devora derechos
laborales, la transformación da resultados. Mientras que las potencias del
Norte arrastran desempleos del 4 por ciento al 10 por ciento, México demuestra
que priorizar al pueblo sobre el capital genera estabilidad real. El neoliberalismo que gobernó de 1982 a 2018
dejó un legado de miseria: privatizaciones masivas que desmantelaron a las
industrias nacionales, salarios congelados y precariedad generalizada. El
desempleo abierto en ese entonces rondaba entre el 4 por ciento y el 5 por
ciento, pero la informalidad alcanzaba 60 por ciento, ocultando la verdadera
tragedia: millones en subempleo, sin seguridad social ni derechos. El modelo
priorizaba la "competitividad" global, es decir, mano de obra barata
para transnacionales que extraían riqueza sin reinvertir en el país, lo que
generó una desigualdad brutal, migración forzada y un 1 por ciento acaparando
la riqueza mientras el pueblo emigraba o sobrevivía en la informalidad. La Cuarta Transformación terminó con ese ciclo
depredador. Desde 2018, el salario mínimo subió más del
180 por ciento: de 88 a 248 pesos diarios (y más en la frontera), lo que, lejos
de causar inflación descontrolada como predecían los neoliberales, impulsó el
consumo interno y creó un círculo virtuoso de demanda y empleo.
Programas como Jóvenes Construyendo el
Futuro han insertado a más de 2.5 millones de jóvenes en el mercado
laboral, rompiendo la precariedad generacional. Sembrando Vida y becas universitarias inyectan recursos directos a
comunidades marginadas, reduciendo la pobreza extrema en millones y fomentando
autoempleo digno. También, la infraestructura soberana para el
bienestar nacional, como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico o las
refinerías, genera cientos de miles de empleos directos. El nearshoring, con reglas justas bajo la
4T, ha sido aprovechado para atraer inversiones récord, más de 40 mil mdd en
2025, pero sin entregar el país: manufactura e industria automotriz crecen con
empleos formales. El peso se mantiene fuerte, las finanzas sanas y la redistribución
vía pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad sostienen una
economía resiliente entre el 2 por ciento y el 3 por ciento anual, inclusiva y
no extractiva. Resulta irónico que ahora sean los neoliberales
quienes señalan la alta informalidad laboral persistente, cuando esta misma es
herencia de décadas de desmantelamiento del Estado y precarización laboral que
ellos impulsaron. La 4T la combate con aumentos salariales, formalización
progresiva y bienestar social. México supera a Alemania (3.6-3.8 por ciento),
EU (4.6 por ciento), Francia (7.7 por ciento) y España (10.5 por ciento) en
bajo desempleo, según datos OCDE armonizados. Esto no es casualidad: es
política de izquierda en acción. Redistribuir riqueza no mata el crecimiento,
lo humaniza. La 4T es prueba de que un Estado al servicio del pueblo genera
empleo digno, reduce las desigualdades y fortalece la soberanía nacional. La 4T da resultados y avanza a favor de las
grandes mayorías, garantizando trabajo digno y bienestar.
*Director
de Ciapacov
