ESTACIÓN ESPERANZA
VLADIMIR PARRA BARRAGÁN
Invasión Imperial: Saqueo de Venezuela
Lunes 05 de Enero de 2026 9:28 am
DURANTE la madrugada de este sábado 3 de
enero de 2026, fuimos testigos de cómo, en una acción infame, el imperio
estadounidense desató fuego sobre Venezuela. Aviones de la Fuerza Aérea de EU
penetraron el espacio aéreo soberano, bombardeando Caracas y centros
neurálgicos en Miranda, Aragua y La Guaira. Un acto que bien puede ser
calificado como terrorismo de Estado puro y crudo. La acción culminó con el secuestro del
presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores,
quienes fueron arrastrados a Nueva York para ser juzgados por
“narcoterrorismo”, bajo pruebas que sólo EU conoce, que ellos mismos legitiman
y bajo las leyes y castigos que consideran convenientes. Sin embargo, las
acciones de EU preocupan, pues no existe ninguna que legitime su actuar, que,
dicho sea de paso, no es a favor de la democracia en Venezuela, sino de la
extracción de recursos que consideran propios a pesar de no serlo. Esta es una
actualización de su famosa Doctrina Monroe, que legitima el saqueo de otras
naciones del continente. Esta agresión forma parte de décadas de
intervencionismo yanqui en América Latina y Trump, con su retórica, banaliza
este horror: mientras Gaza arde, él cena con Netanyahu, y Venezuela es
ultrajada. Esa es la visión imperialista que, además, sienta un precedente
aterrador: cualquier líder que desafíe el hegemonismo puede ser secuestrado. Incluso, los grandes medios optaron por
repetir el guion de Trump y Marco Rubio, en el que Maduro no es un presidente,
sino un “delincuente”, y en el que no fue secuestrado, sino capturado. Todo
detrás de una narrativa que criminaliza la resistencia, imponiendo una supuesta
transición democrática en la que EU asumirá el control y quitará al pueblo
venezolano el derecho a llevar su propio proceso. Si bien existen críticas al gobierno de
Maduro, la acusación de “narcoterrorismo” es una proyección cínica de EU,
principal mercado de drogas y epicentro de muertes por opioides, que
responsabiliza al exterior de sus propias crisis. Venezuela, Colombia y México
han sido etiquetados como narcogobiernos por narrativas que buscan imponerse
para permitir cualquier acción en su contra y ocultar que el propio EU es parte
central del problema. EU ha construido narrativas acordes a sus
intereses, generando premios espurios, como el llamado premio de la paz de la
FIFA, entregado a Trump, quien irónicamente ha respaldado el genocidio
palestino e invadido Venezuela; otro fue el Premio Nobel de la Paz, entregado a
María Corina Machado, que emerge como fiel servidora del Pentágono, avalando y
rogando por una invasión y declarando abiertamente que, sin Maduro, Venezuela
abriría sus reservas de hidrocarburos al mundo. Sus palabras revelan el pacto
espurio: entregar recursos naturales a cambio de poder alineado a intereses
externos. Ante este ataque, la prensa ligada a
intereses hegemónicos desdibuja a 40 muertos. Las movilizaciones populares en
apoyo a la Revolución Bolivariana son invisibilizadas. Naciones europeas se
alinean con Trump y, en Latinoamérica, gobiernos lacayos a sus intereses, como
Milei, Bolsonaro o Bukele, aplauden fanáticamente, despreciando a sus pueblos. Hoy debemos alzar la voz y defender la
soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos de nuestra América
Latina. ¡La soberanía y la dignidad no se negocian! ¡México está con Venezuela!
*Presidente de
Ciapacov
