ENTRE EL DISCURSO Y LA REALIDAD
EDITORIAL
Jueves 08 de Enero de 2026 9:49 am
LA narrativa oficial en Tecomán parece transcurrir en un municipio muy
distinto al que habitan sus ciudadanos. Mientras el director de Seguridad
Pública rinde informes sobre resultados positivos, operativos y una supuesta
ausencia de incidentes, la realidad expone el robo a la Casa Hogar del Niño y
la Niña Tecomense y al Hogar de la Misericordia. En la Casa Hogar, tras un primer intento fallido, los delincuentes
regresaron varias horas después y, aprovechando la nula vigilancia, hurtaron el
alimento de 49 menores. Este robo además impacta de manera negativa la
estabilidad emocional de infantes que ya cargan con historias de abandono. Este escenario parece repetirse en el Hogar de la Misericordia. Allí,
el robo perjudicó a un comedor que atiende a 35 adultos mayores. La denuncia de
Verónica Aguilar, presidenta del patronato, expone que la caridad debe además
costear las pérdidas provocadas por la inseguridad. El discurso del reforzamiento de la vigilancia se ve opacado cuando
instituciones que operan con recursos limitados son asaltadas sin que existan
rondines preventivos por parte de las autoridades tecomenses en sus perímetros.
¿De qué sirven los operativos conjuntos si no son capaces de proteger los
centros donde se resguarda a niños y adultos mayores?
Resulta infortunado que los
sectores más vulnerables sean víctimas de actos delictivos de forma tan
seguida, una reincidencia que lleva a la ciudadanía a cuestionarse seriamente
la intervención del ayuntamiento.
