El valor del escalón invisible
DAYRA YISCEL GÓMEZ DÁVILA*
Viernes 09 de Enero de 2026 9:39 am
EN el futbol mexicano solemos
mirar hacia arriba cuando buscamos explicaciones: la Primera División, los
fichajes, la Selección. Rara vez volteamos a ver el escalón que sostiene todo
eso. La Liga Premier FMF, considerada la división de bronce, ha aprendido a
convivir con esa discreción, aunque su impacto sea mucho mayor de lo que suele
reconocerse. No es un torneo de reflectores
ni de urgencias mediáticas. Es, como bien lo define su presidente, José
Vázquez, un peldaño dentro de una industria. Y como todo buen peldaño, no
brilla por sí mismo, pero sostiene el ascenso. Ahí se forman futbolistas antes
de que el ruido los alcance, cuando todavía el error enseña más que condena y
el proceso vale más que el resultado inmediato. Los nombres ayudan a
dimensionar su relevancia. Edson Álvarez, Raúl Jiménez, Hirving Lozano y Alexis
Vega pasaron por estructuras vinculadas a la Liga Premier antes de consolidarse
en el máximo nivel. Lo mismo ocurre con jugadores hoy indiscutibles en el
entorno del Tricolor, como Luis Ángel Malagón, Johan Vásquez, Roberto Alvarado,
Érick Sánchez o Kevin Álvarez. No es coincidencia; es método. Ese llamado “ADN Premier” tiene
menos que ver con la categoría y más con la formación. Con partidos que se
juegan sin atajos, con torneos largos que obligan a la constancia y con
futbolistas que entienden que el crecimiento no siempre es inmediato. Desde
2017, la Liga Premier heredó la historia de la Segunda División Profesional y
también su misión: ser semillero, no escaparate. Apoyar estas categorías no es
un gesto romántico, es una inversión estratégica. Sin estructuras sólidas en
las divisiones menores, el talento se pierde, se acelera o se rompe antes de
tiempo. La Liga Premier permite que los jugadores compitan, se equivoquen y
maduren en un entorno profesional, algo que la Primera División no siempre
puede ofrecer. También brinda estabilidad a los clubes, identidad regional y
continuidad a proyectos que entienden el desarrollo como un proceso y no como
una apuesta de corto plazo. En tiempos donde se exige
inmediatez, esta división apuesta por algo menos vistoso, pero más sostenible:
paciencia. Brindar oportunidades para que el talento mexicano gane su espacio
por calidad y no por urgencia. Eso también es apoyar a la Selección, aunque no
se anuncie en cada convocatoria. El futbol profesional no se
construye solo desde arriba. Necesita bases firmes, categorías que formen y
clubes que crean. La Liga Premier cumple ese papel todos los días. Tal vez no
se note en la portada, pero sí en la cancha. Y, a largo plazo, eso suele marcar
la diferencia.
*Periodista deportiva
