Propósitos de Año Nuevo
RUTH HOLTZ*
Viernes 09 de Enero de 2026 9:42 am
CADA año
nos proponemos hacer ciertas cosas, lograr ciertas metas, perseguir ciertos
sueños. Pero, en algunas ocasiones, esos propósitos se acarrean de un año a
otro sin que los logremos concretar. Eso significa que son áreas en las que
realmente no queremos cambiar o que tenemos problemas más complejos que nos
llevan a fallarnos a nosotros mismos o a otros al prometer algo que no
cumplimos. Es difícil reconocer cuando tenemos áreas de conflicto en las que
nuestra fuerza de voluntad flaquea, no tenemos dominio de nosotros mismos o
simplemente no nos atrevemos a aceptar que en realidad no queremos aquello que
nos proponemos. Todo depende de qué se trate. Si es un
problema de carácter, como dejar de enojarnos o ser iracundos, quizá sea mucho
más complicado, porque necesitamos un plan integral de cambio y manejo del
carácter, y para ello lo óptimo es iniciar una psicoterapia. Si el problema es
bajar de peso y se ha fallado por varios años, entonces es seguro que hay otros
factores involucrados que quizá tengan que ver con alguna crisis emocional, con
alguna ruptura o con cierto tipo de limitaciones que han sido fuente de
sufrimiento, de congoja, de desazón y frustración. La comida puede llegar a ser
algo que compense lo perdido, que permita soportar el dolor o que nos dé la
impresión de control y satisfacción que no tenemos en nuestras vidas. Como sea,
son temas que deben abordarse en una psicoterapia para no volverse obstáculos
que, aunque se lograra bajar de peso, podrían persistir y “somatizarse”, es
decir, expresarse en nuestra salud física de otro modo. Dejar
una adicción también es un propósito para el cual se requiere mucho apoyo
adicional, porque la lucha es más compleja que solo tener fuerza de voluntad.
Hay que superar el “síndrome de abstinencia” y lograr eliminar la necesidad
fisiológica de dicha sustancia. Pero lo más importante es poder resolver los
problemas emocionales que pudieron haberse canalizado hacia aquello a lo que
uno es adicto. Propósitos
como comprarse ciertos bienes o acumular más capital para obtener posesiones
pueden ser superficiales y estar escondiendo otras necesidades emocionales,
amorosas o de sentido de vida que se intentan cubrir con cosas. Ello requiere
una psicoterapia. De todos modos, conquistar la “libertad financiera” también
puede ser óptimo, pero para ello es necesario trabajar con ciertos conceptos
que cambien nuestra forma de manejar el dinero y los vínculos emocionales con
él. Querer
conseguir pareja no puede ser un propósito, porque el amor y el cruce de
nuestro camino con el de otra persona se dan de manera libre y cuentan con la
voluntad del otro, así como con la coincidencia de objetivos, de formas de ser
y pensar y de mundos internos en común, lo cual no puede lograrse solo con
fuerza de voluntad. En este caso, lo único que se puede hacer es descubrir si
realmente estamos disponibles para una relación o si tenemos miedos, prejuicios
o, en el fondo, no queremos perder nuestra “libertad”. Para ello es óptimo
iniciar un tratamiento psicoterapéutico que nos permita vernos a nosotros
mismos y descubrir si hemos boicoteado nuestras oportunidades por miedo a amar,
por egoísmo, por sentir que no somos dignos de ser amados, como si hubiera algo
oscuro en nuestro interior que hiciera que el otro saliera corriendo. Tal vez
también podría ser que no estamos dispuestos a dejar nuestro ambiente cómodo y
movernos en un círculo social más amplio y con más oportunidades. Acaso puede
haber miedo al sexo, a la intimidad o al compromiso. Consulte a la
psicoterapeuta. * Psicoterapeuta
312 330 72 54 / 312 154 19 40
