SALUD CONTRA BUROCRACIA
EDITORIAL
Martes 13 de Enero de 2026 9:48 am
LO que se ve en Colima, y en otras 10 sedes del país, con la reciente
protesta de los jubilados del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la
República Mexicana, es el choque entre el derecho a la salud y la rigidez de la
burocracia. Pareciera, según las denuncias, que se prioriza el control
administrativo por encima de la integridad del paciente, cuando debería ser lo
contrario. La incongruencia más notable en esta balanza es el traslado de
pacientes hacia otras entidades. Esto deja a la ciudadanía, y sobre todo en los
extrabajadores de Pemex, preguntándose por qué se obliga a los jubilados a
recorrer trayectos de hasta 900 kilómetros para consultas que bien podrían
resolverse en Colima. El estado cuenta con una infraestructura hospitalaria robusta y
especialistas de alta calidad, según información emitida por el propio sector salud;
sin embargo, y contra toda lógica de eficiencia, parece preferirse el desgaste
del usuario antes que la simplificación de sus convenios regionales. Este conflicto traslada una responsabilidad a autoridades sindicales y
federales. La intervención que solicitan los jubilados no es para obtener
beneficios extraordinarios, sino para que la gestión administrativa se alinee
con las necesidades de los pacientes. Ahora, una vez externada la inconformidad no solamente a nivel local,
sino de manera simultánea en diversos puntos del país, toca que dichas
autoridades muevan la siguiente pieza, y elegir si permitirán que persista
dicha problemática entre los jubilados, o si intervendrán en volver más
eficiente la operatividad.
Finalmente, la exigencia de los jubilados se resume en atención local,
suministro oportuno de fármacos y respeto. La solución no requiere de
innovaciones complejas; pero sí necesita voluntad para anteponer la salud sobre
la burocracia.
