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Tan lejos de Dios y tan cerca de EU



LOURDES CARRILLO BERNAL


Viernes 16 de Enero de 2026 10:53 am


APENAS cumplimos 15 días de este 2026 y ya tenemos el signo que marcará la historia de América Latina y puede ser que hasta del mundo. El día 3 de enero nos sorprendió con la agresión a Venezuela, con una fuerza militar que no creíamos posible utilizar para secuestrar a Nicolás Maduro y su esposa.

Apenas el 20 de enero, Donald Trump cumplirá su primer año del segundo mandato, en el que ha convertido su gobierno en genocida, terrorista, pirata, saqueador, antiinmigrante, subyugando a los ciudadanos con la represión del ICE, cancelando instituciones de servicio público, con despidos masivos, amedrentando al poder judicial, cancelando programas de atención social, educación, salud, vivienda y trabajos; dejando al productor agrícola sin trabajadores ni programas, sumida la sociedad en desesperanza y miedo. Todo esto repudiado por el pueblo, con protestas masivas en todas las ciudades, el ánimo a punto de estallido social.

Es el peor presidente de la historia, afirman millones de gentes dentro y fuera de EU. Se ha enriquecido como ningún otro y de “su moralidad”, reflejada en los archivos Epstein, ahora también con el conocimiento público de que su hijo Brandon realmente es de su hija Ivanna, de la cual expresó en una entrevista: “si no fuera mi hija, me casaría con ella”. Así, Calígula le queda corto.

Las consecuencias de sus serios líos domésticos y su enfermedad mental han dado resultados nefastos en la política de su país, hoy enfrentado hasta con sus antiguos socios, y afirma: “No existen las leyes internacionales, sólo los límites de su moralidad”.

La tensión entre las tres superpotencias está en una delicada coyuntura de alta tensión global que ya sintetiza el reparto tripolar por esferas de influencia. Según Andrei Martyanov, analista militar ruso, la esfera de influencia de “Trump” va de Groenlandia hasta la frontera de la Antártida, con o sin anexiones, al unísono de Latinoamérica y el Caribe, además de la absorción de Islandia y algunos países de África occidental.

La esfera de influencia de “Putin” abarca toda Europa, incluyendo Gran Bretaña, gran parte del norte de África, Turquía, el Cáucaso, el Sahel africano y las islas noruegas del norte. Denota una línea divisoria con la parte china, de la que forman parte Egipto y países del mar Mediterráneo oriental.

La esfera de influencia de “Xi Jinping” comprende Mongolia, las dos Coreas, Japón, Filipinas, todo el sudeste asiático, Australia, Nueva Zelanda, el subcontinente indio (con India y Pakistán), Irán, gran parte de Kazajistán, Asia Central, la península Arábiga y la mayor parte de África. Este mapa tripolar, expuesto sin tapujos, muestra cómo los tres pueden repartirse el mundo, justificado como punto de bifurcación entre una Tercera Guerra Mundial nuclear y una subrepticia negociación de las tres superpotencias.

Groenlandia y la OTAN se niegan a los planes de Trump, cuya mano ahoga más a Cuba. De Canadá se puede olvidar cuando declaró que no le interesa el tratado comercial y ya está en China el primer ministro canadiense para tratos comerciales y cooperación. De México, su amenaza de invasión militar nos mantiene en vilo. “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de EU”.

 

*Expresidenta de la ACPE