La reunión entre la presidenta Sheinbaum y economistas
DAVID VILLARREAL ADALID
Martes 20 de Enero de 2026 12:46 pm
LA reunión entre
la presidenta Sheinbaum y un grupo de economistas en Palacio Nacional es un
hecho relevante, ya que coloca el debate económico donde debe estar este año.
No en la controversia de cifras aisladas ni en el optimismo vacío, sino en el
problema estructural que, desde hace varias décadas, mantiene a México en una
situación de escaso crecimiento y productividad estancada. Esta mesa técnica
convocó a figuras con trayectoria académica y experiencia operativa en la
materia. Entre los economistas presentes estuvieron Gabriela Dutrénit Bielous,
experta en política industrial; Gerardo Esquivel, exsubgobernador de Banxico;
Lorena Rodríguez, directora de la Facultad de Economía de la UNAM; Mariana
Rangel y Juan Carlos Moreno Brid, especialistas en desarrollo económico; así
como Héctor Villarreal, Fausto Hernández y Ana María Aguilar, especialistas en
análisis macroeconómico. Por parte del
gabinete asistieron el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el canciller
Juan Ramón de la Fuente, así como la titular de Energía, Luz Elena González, y
el de Hacienda, Edgar Amador Hernández. Es decir, perfiles plurales con la
intención de cruzar diagnósticos económicos con la política pública. La economía
mexicana inicia 2026 con señales que obligan a cautela. De acuerdo con Citi
México, en 2025 el PIB habría crecido apenas 0.4 por ciento, mientras que para 2026 se espera
un repunte a 1.3 por ciento. En términos regionales, el Banco Mundial estima
que México se ubicará entre las economías de menor crecimiento en América
Latina, lo que refleja, en parte, niveles de inversión insuficiente y barreras persistentes
de financiamiento. En el encuentro se
discutieron precisamente estos obstáculos: los bajos niveles de inversión, el
limitado acceso a financiamiento para empresas y proyectos productivos, así
como la ausencia de una política industrial robusta. Además, se analizaron las
condiciones externas que se vislumbran adversas, derivadas de las tensiones
comerciales globales y de la próxima revisión del T-MEC. La inclusión de
expertos con formación académica rigurosa y experiencia profesional del más
alto nivel envía un mensaje de que la discusión sobre el crecimiento del PIB no
puede limitarse a cifras macro aisladas, sino que debe incorporar un análisis
estructural sobre la productividad, el empleo formal, la competitividad
internacional y las cadenas globales de valor. La estabilidad macroeconómica (sostenida
en variables fundamentales que México ha preservado, como la inflación, el tipo
de cambio y la tasa de interés) no produce por sí sola una trayectoria de
crecimiento vigorosa si no se acompaña de decisiones estratégicas de inversión. Finalmente, más
allá de la retórica, el valor de este encuentro dependerá de su vinculación con
las decisiones de política pública. Si este diálogo enriquecedor se traduce en
programas e instrumentos medibles que fortalezcan los niveles de inversión y mejoren
el entorno para la actividad productiva, podría marcar una inflexión en la
agenda económica de 2026.
*Presidente de la Asociación de Egresadas y
Egresados de Economía UCOL
