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RAZONES



JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ

Alertas, aviones y definiciones


Martes 20 de Enero de 2026 12:45 pm



QUE el gobierno de EU haya declarado una alerta para sobrevolar zonas de México (y otros países) ante la posibilidad de realizar acciones militares en ellas sí es un tema que debe ser tomado en consideración. La respuesta de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, diciendo que esa alerta no era para vuelos mexicanos sino para pilotos estadounidenses, es de una banalidad absoluta ante el peso de la propia alerta. Por qué la emitió la FAA no lo sabemos, pero no es en absoluto una decisión menor, sobre todo tomando en cuenta el texto y el lenguaje subyacente del último comunicado emitido por el Departamento de Estado y la Cancillería mexicana.

El hecho es que la colaboración existente, sobre todo en el ámbito de inteligencia y militar, es muy superior a lo que en ocasiones se reconoce por el gobierno federal, que vive en una suerte de esquizofrenia derivada del doble efecto de las presiones de Washington y las de los duros de Palenque, con una presidenta que debe decidir si dará o no un golpe sobre la mesa, asumiendo que no hacerlo le quita capacidad de negociación e interlocución con Washington y dentro de su propio gobierno y partido.

El caso del avión Hércules que aterrizó en Toluca lo demuestra. ¿Qué importancia podría tener en cualquier otro lugar del mundo que aterrizara un avión de transporte de EU en uno de los países supuestamente aliados de Washington? Ninguna; tendría que ser, como lo es, un hecho intrascendente. En nuestro caso se volvió tendencia porque, durante toda una semana, se exageró y alimentó un discurso nacionalista en contra de la intervención de EU que no tenía asidero en la realidad.

No la tiene porque no está en la agenda una intervención de ese tipo: lo que se le ha propuesto a la presidenta Sheinbaum es la participación de fuerzas estadounidenses, militares y de la CIA, en operativos contra los cárteles, acompañando a fuerzas mexicanas bajo mando de nuestras fuerzas militares. Se podrá estar de acuerdo o no, pero no es algo descabellado, y tampoco es sinónimo de una intervención.

La indefinición existente a la hora de golpear a los políticos y funcionarios protectores y cómplices de los grupos criminales es lo que alimenta las presiones estadounidenses y la tentación de lanzar, en forma unilateral, acciones en nuestro territorio. Establecer con claridad y transparencia los mecanismos de colaboración y asumir esa tarea en forma integral es lo mejor que podría pasar en la relación bilateral, aunque eso implique costos en los equilibrios internos de los grupos en el poder.

Reestructuración militar

El viernes se anunciaron cambios muy importantes en la estructura de la Secretaría de la Defensa Nacional. Debido al retiro por edad del subsecretario Enrique Covarrubias López, el general Enrique Martínez López, hasta ahora Oficial Mayor, asumió como nuevo subsecretario de la Defensa. El general Hernán Cortés, que se desempeñaba como comandante de la Guardia Nacional, fue designado como nuevo Oficial Mayor, al tiempo que el general Guillermo Briseño Lobera ocupa ahora la comandancia de la Guardia Nacional, relevando a Hernán Cortés.

El nuevo comandante de la GN es el general Guillermo Briseño Lobera, un hombre con amplia experiencia en inteligencia militar y despliegues tácticos en regiones fronterizas y contra el narcotráfico. Ocupó puestos de alto mando en Defensa, enfocados en entrenamiento y operaciones especiales. Viene de ser el responsable de Sinaloa y Sonora. Los tres movimientos, a los que se sucederán otros en niveles inferiores, fortalecen en todos los sentidos la estructura de la Defensa. Los tres son hombres de absoluta confianza del general Ricardo Trevilla Trejo.