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INDICADOR POLÍTICO



CARLOS RAMÍREZ

México-EU: sadomasoquismo; cárteles envenenan la relación


Miércoles 21 de Enero de 2026 12:46 pm



SI se revisa con el rigor metodológico de la geopolítica, la relación descompuesta entre EU y México no tiene que ver con hechos más allá del discurso retórico de la Doctrina Monroe y de la Doctrina del Destino Manifiesto, porque no hay forma de que la Casa Blanca quiera quitarle más porciones territoriales a México o convertirlo en el estado 51 de la Unión americana.

El punto de fricción es muy sencillo de localizar, pero muy complejo de evaluar por lo que se encuentra subyacente y fuera de la vista pública: EU está convencido de que México es un narcoestado porque los cárteles del tráfico de drogas siguen como estructuras de producción y contrabando de estupefacientes, y solo pueden existir con la protección que esas bandas delictivas han contado prácticamente desde que la Dirección Federal de Seguridad de la Secretaría de Gobernación de Manuel Bartlett Díaz, en 1984, pasó de proteger a subordinarse a los primeros cárteles del narcotráfico.

En retórica de seguridad nacional, México tiene razón en argumentar fundamentos de soberanía para no complacer las quejas de EU, pero detrás de ese discurso se encuentra efectivamente el hecho de que el poder económico de los cárteles del narcotráfico ya está sometiendo a instancias de gobierno en la mayor parte de la República.

El caso que puede ejemplificar la esencia del desencuentro México-EU es el Cártel de Sinaloa de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y, luego, de Ismael “El Mayo” Zambada. En las áreas de inteligencia y seguridad nacional de EU, primero se sorprendieron del discurso político del presidente López Obrador para evitar que Estados Unidos metiera las manos y destruyera esa organización delictiva, pasando por el tratamiento del señor Loera al jefe criminal conocido como El Chapo y el saludo ostentoso de mano en la zona territorial del narco en Sinaloa, nada menos que a la mamá del Chapo. Luego se revelaron los datos de que el gobernador lopezobradorista sinaloense Rubén Rocha Moya había pactado acuerdos de protección política con ese cártel para obtener el beneplácito a su candidatura a mandatario estatal.

La insistencia de EU en el narcoestado mexicano y la negativa de López Obrador y de su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo de permitir que fuerzas de seguridad de EU entren para operar acciones directas o en colaboración que destruyan las estructuras del Cártel de Sinaloa ha trabado la relación.

La queja de EU reitera que México tiene un plan en cámara lenta para ir desplazando (no destruyendo) al Cártel de Sinaloa de su zona de influencia, pero sin rescatar la soberanía del Estado mexicano que ha sido expropiada por los delincuentes de la banda del Chapo y del Mayo. Por eso, la producción de fentanilo ha disminuido, pero no ha destruido la estructura del cártel.

Mientras tanto, la relación México-EU, que depende básicamente del Tratado Comercial, ya está contaminada con aranceles de castigo por narcotráfico y con amenazas de reducir los beneficios mexicanos en el intercambio comercial. EU ha dejado claro que no quitará el dedo del renglón hasta combatir directamente al Cártel de Sinaloa en México.

Política para dummies: la política es muy sencilla de identificar pero complejísima de interpretar.