HOSTILIDAD LABORAL
EDITORIAL
Viernes 23 de Enero de 2026 9:10 am
PARECE
que, en la entidad, la falta de apego a la Ley Federal del Trabajo se ha vuelto
una práctica cada vez más recurrente en ciertos centros de trabajo. A la
reciente información sobre impagos en el Ayuntamiento capitalino se suma el
paro laboral registrado en el Hotel Gran Festivall, derivado del incumplimiento
en el pago de salarios a más de 140 trabajadores. Este
escenario refleja un preocupante deterioro en el respeto al capital humano.
Resulta incongruente que una empresa pretenda operar dentro de la industria de
la hospitalidad cuando no ha sido capaz de brindar la consideración mínima a
quienes sostienen su operación cotidiana, incumpliendo tanto sus obligaciones
laborales como los principios básicos de rendición de cuentas hacia su
personal, que permanece sin información clara sobre su situación. Este
tipo de incumplimientos contractuales contrasta con los esfuerzos que el
Gobierno Estatal ha venido reforzando mediante ferias de empleo y estrategias
orientadas a fortalecer la empleabilidad y la atracción de inversiones en la
entidad. Ante
estos y otros casos similares, se advierte que, si bien se han logrado avances
en la generación de vacantes y en la llegada de nuevas inversiones, resulta
indispensable fortalecer los mecanismos de supervisión que aseguren el
cumplimiento efectivo de la Ley Federal del Trabajo. La
conflictividad laboral tiene su origen inmediato en centros de trabajo que
incumplen con sus obligaciones; sin embargo, la ausencia de una intervención
oportuna por parte de las instancias correspondientes permite que estas
irregularidades se prolonguen en el tiempo y escalen en gravedad. En
este contexto, es necesario subrayar que el trabajador no constituye un
elemento accesorio dentro de la estructura organizacional, sino el eje
fundamental del funcionamiento económico de cualquier empresa. La dignidad
laboral debe prevalecer por encima de deficiencias administrativas o prácticas
empresariales inadecuadas.
El
paro en el Hotel Gran Festivall no representa únicamente una exigencia por
salarios adeudados; constituye un llamado de atención sobre un sistema laboral
que, en determinados sectores de la entidad, muestra señales de debilitamiento
que requieren atención inmediata.
