Día internacional de las aduanas
ÓSCAR URDIALES*
Martes 27 de Enero de 2026 10:09 am
EL
día de ayer, 26 de enero, se celebra de manera internacional el Día
Internacional de las Aduanas. Después
de la Segunda Guerra Mundial, y ante una inminente necesidad de poder realizar organizaciones
que permitieran dar orden, acuerdos y reglas para que el comercio internacional
pudiera darse de manera eficiente, se creó el Consejo de Cooperación Aduanera
(CCA) en 1952, como un organismo intergubernamental para mejorar la eficiencia
de las administraciones aduaneras a nivel mundial. La
primera sesión se celebró el 26 de enero de 1953, en Bruselas, Bélgica, formada
por apenas 17 países como miembros fundadores. Sin duda, un gran logro para
mejorar la gestión del comercio internacional. Dicha
organización evolucionó y se transformó en lo que hoy conocemos como la
Organización Mundial de Aduanas, con una afiliación de más de 183 países a la
fecha, y que en 1983, pretendiendo honrar esa primera sesión, se constituyó el
Día Internacional de las Aduanas, cada 26 de enero, dando formalidad a la
celebración que hoy en día realizamos. La
celebración pretende destacar el esfuerzo y la dedicación de los funcionarios
de aduanas en todo el mundo, que trabajan para garantizar el buen
funcionamiento del comercio internacional. En
México, el sistema gubernamental de aduanas ha venido sufriendo cambios
significativos. Desde
aquellos tiempos en donde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público era el
órgano regulador de las aduanas, posteriormente fueron gestionadas por el
Servicio de Administración Tributaria, perteneciente a la misma SHCP, pero
pretendiendo dar independencia para focalizarla a mejores prácticas y
resultados. En
2022 sufre su última evolución para pasar del SAT a la actual Agencia Nacional
de Aduanas de México (ANAM). Asimismo,
pasamos de un manejo de papel en todas las operaciones a sistemas electrónicos
como el Sistema de Automatización Aduanera Integral (SAAI) y el Sistema
Electrónico Aduanero (SEA), con la intención de reducir costos e ilícitos. Sin
embargo, el servicio actual se ha visto empañado por diversas fallas que han
generado, en ocasiones, grandes afectaciones a despachos en las diversas
aduanas. La
creación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicano (VUCEM), como
plataforma digital que permite realizar trámites, con sus continuas fallas y
suspensiones, y la falta de apoyo de manera personalizada, es un ejemplo de
dichas fallas. La
militarización en las aduanas, la cual consistió en “contratar” o poner en los
puestos clave de las aduanas a personal militar con convicción de servicio y
honestidad para erradicar la corrupción, fue una idea con un fondo bueno, pero
con una pésima realidad: si bien es cierto que hay “honorabilidad”, quedan muy
expuestos por su falta de conocimiento en un área por demás técnica: el sistema
aduanero mexicano. Nuestro
actual desarrollo comercial requiere una mezcla de nuevas reglas, de personal
con más conocimiento y, para cuidar la corrupción, usar más los medios fiscales
y realizar más auditorías y menos acciones con “sospechosismo”, que al final
terminan en un “usted perdone”, generando gastos catastróficos, sobre todo para
los pequeños importadores o exportadores, dejándolos fuera de un contexto
global. Asignatura
aún pendiente de mejorar, aun cuando existe disposición de los importadores y
exportadores en México para trabajar en equipo y lograr mayor eficiencia de
nuestro querido comercio internacional. ¡Sigamos,
con toda la garra!!
*Presidente de Asociación de Profesionistas en
Comercio Exterior del Puerto de Manzanillo A.C.
