UN CRISTAL OSCURO
EDITORIAL
Martes 27 de Enero de 2026 10:01 am
Las recientes medidas contra polarizados excesivos y el acoso en el
transporte responden a una llamada tolerancia cero, que busca atacar dos
frentes: la visibilidad en las vialidades y la integridad dentro de las
unidades de transporte. El enfoque que se da sobre los cristales polarizados va más allá de lo
estético. Un vehículo con polarizado impenetrable es un espacio de anonimato,
por lo que al permitir solo los grados uno y dos, la autoridad podrá aminorar esa
opacidad que podría facilitar la comisión de delitos. Sin embargo, el mayor desafío reside en la erradicación del acoso en
el transporte. Es notable que ya se registren bajas de operadores, pues demuestra
que el protocolo vigente desde diciembre está resultando efectivo. Aunado a ello, la capacitación anual de casi 4 mil conductores en
perspectiva de género suena necesaria, pero debe ser supervisada en la práctica
para pasar de un trámite a una medida eficaz. Para que el transporte en Colima sea realmente libre de violencias, la
vigilancia debe ser constante, y sobre todo ciudadana, basada en la cultura de
la denuncia. Con las sanciones económicas y la tolerancia cero a infracciones, se
realizará un camino hacia el cambio. No obstante, la sanción económica es solo
un paliativo si no se acompaña de una vigilancia comunitaria y una respuesta
institucional que garantice que ninguna agresión quedará impune por falta de
pruebas o por la complicidad de los concesionarios.
Si estos operativos logran que el operador se sepa vigilado y que el
pasajero se sienta protegido, la movilidad en el estado dará un giro benéfico
para los colimenses.
