Ambigüedad entre riesgo y resguardo
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 29 de Enero de 2026 9:26 am
EL desarrollo
e implementación de la tecnología a lo largo del tiempo ha sido una herramienta
primordial para la sociedad moderna, logrando un avance significativo en las
acciones y procesos cotidianos, acercando en cada uno de estos procesos el
papel de la comunicación, la interrelación y el acortamiento de la distancia,
siendo mucho más inmediata la información y generando una reducción en los
tiempos en los que esta se produce. Dentro de
esta inmediatez sobre el proceso de la comunicación, junto al intercambio de
datos e información precisa que requieren las nuevas tecnologías, se encuentra,
precisamente, el resguardo de la misma. Una
preocupación latente en la actualidad es la gran cantidad de opciones para
lograr dicha comunicación: entre aplicaciones, sistemas operativos, bases de
datos y complementos necesarios para el cumplimiento de este objetivo. Esa
preocupación se hace presente en la intención del Gobierno Federal por integrar
una base de datos masiva con los números telefónicos de la población. Ante este
hecho, la pregunta que surge es: ¿existe una certeza real sobre el resguardo de
los datos personales más allá de las intenciones para prevenir la extorsión? La
respuesta a esta pregunta, ante la intención gubernamental de integrar el
Registro de Telefonía Móvil o vinculación de líneas telefónicas (que coordina
la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) y que dio inicio de manera
formal el pasado 9 de enero, teniendo como primeros resultados una filtración a
las pocas horas del inicio del proceso, provocando dudas sobre el destino de
los datos), lo cierto es que esta misma intención se replicó en años
anteriores, mostrando la vulnerabilidad constante en la protección de datos,
como el caso del RENAUT (Registro Nacional de Usuarios de Telefonía), que operó
entre 2009 y 2011. Si bien
es cierto que en la actualidad los datos personales se proporcionan de manera
constante en las aplicaciones de comunicación, el proceso y reto fundamental
para las administraciones gubernamentales es precisar otras estrategias para
prevenir las extorsiones, pues los fallos en los procesos técnicos y de
administración de datos siguen siendo un reto, junto con la procuración del
derecho a la privacidad de los ciudadanos.
Una
dificultad que orienta particularmente el desarrollo de iniciativas que tienen
la intención de ubicar a los usuarios de telefonía es no prevenir los riesgos
del manejo de información, ni asegurar plenamente los límites que deben generar
certeza en ambos sentidos; es decir, procesos de resguardo de información con
resguardo de libertad.
