DIAGNÓSTICO EN COLIMA
EDITORIAL
Jueves 05 de Febrero de 2026 9:40 am
El
hecho de que Colima haya ocupado hasta el año pasado el quinto lugar nacional
en defunciones por tumores malignos revela una vulnerabilidad persistente en la
seguridad sanitaria de la entidad. Si
bien estados como Chihuahua y Sonora encabezan esta lista, Colima permanece
estancado en una zona de riesgo del ranking, donde la enfermedad parece haber
ganado terreno frente a la infraestructura disponible hacia 2025. En el marco
del Día Mundial contra el Cáncer, estas cifras adquieren relevancia no para
señalar culpables, sino para identificar áreas de oportunidad. Lejos de
interpretarse como un cuestionamiento a su labor, los gobiernos estatales
deberían asumir estos datos como un llamado a ajustar y fortalecer sus estrategias
de salud pública allí donde más se necesita. Esto
no implica desconocer los avances. La reducción de muertes por cáncer de mama,
de 70 a 59, y de próstata, de 69 a 45, entre 2021 y 2023, demuestra que cuando
existe infraestructura adecuada y atención temprana, las estadísticas pueden
inclinarse a favor de la ciudadanía. Estos resultados confirman que el sistema
responde cuando hay voluntad, recursos y seguimiento. No
obstante, el panorama exige redoblar esfuerzos en el combate al cáncer
infantil, que presenta una tasa de 8.9 por cada 10 mil niñas y niños. A
diferencia de los padecimientos en personas adultas -donde la detección de mama
y próstata ha logrado permear en la conciencia colectiva-, en los infantes persisten
brechas en diagnóstico oportuno, atención especializada y acompañamiento
integral a las familias. De
cara a 2026, la estrategia sanitaria en Colima deberá ir más allá del
calendario de conmemoraciones y asumir el desafío de cerrar la brecha entre el
diagnóstico y la gestión efectiva de la enfermedad. La disminución de los
decesos en población adulta prueba que el sistema puede funcionar; ahora el
reto es replicar ese modelo en las infancias, donde cada demora tiene
consecuencias irreversibles.
En
el marco de esta conmemoración, tanto el Gobierno del Estado como diversos
ayuntamientos han anunciado acciones para generar un mejor escenario. Sin
embargo, a la luz de las cifras registradas el año pasado, la pregunta persiste
entre la ciudadanía: ¿serán suficientes o se quedarán, una vez más, en el
terreno de las buenas intenciones?
