RAZONES
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
LA CONSTITUCIÓN DE LA 4T
Jueves 05 de Febrero de 2026 9:45 am
LA Constitución de 1917 ya no existe.
Los cambios realizados sobre todo en los 2 últimos años han transformado la
letra y el espíritu de la Carta Magna. Hace 2 años, cuando López Obrador presentó
su plan C, escribíamos aquí que “a lo que se aspira, es a demoler el sistema
político de contrapesos construido durante la larga transición democrática que
inició con la reforma de Reyes Heroles en el 79 y tuvo su culminación con el
triunfo de López Obrador en el 2018. Desde que asumió, la actual administración
ha trabajado constantemente para desmantelarla y regresar al viejo sistema
político, el previo a la transición democrática. “Siempre, el objetivo presidencial ha
sido una nueva constitución, la ha planteado muchas veces, pero nunca ha
alcanzado los consensos mínimos para poder sacarla adelante, pero es lo que
sigue proponiendo ahora y pretende hacerlo de facto. Es lo mismo que han intentado
hacer y en ocasiones lograron, los demás regímenes populistas de izquierda en
América latina: Chávez y Maduro en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Daniel
Ortega en Nicaragua, impusieron sus constituciones de facto. “Si el presidente logra imponer estas
nuevas iniciativas, el sistema político terminará teniendo definitivamente el
rostro que el lopezobradorismo quiere. Y aunque no lo logre antes de que
deje el poder, habrá logrado dos cosas importantes: imponer la agenda, la ruta
política del próximo gobierno, y terminar de bloquear cualquier intento de
Sheinbaum de deslindarse, aunque sea parcialmente, de su antecesor”. Eso ya ocurrió. De facto, el gobierno
logró plasmar todos los cambios constitucionales necesarios para acabar con ese
sistema de contrapesos que se había construido desde 1979. Hoy la Constitución
es otra, no es la de los constituyentes de 1917, es la de la 4T. En los dos últimos años, la Constitución
ha tenido reformas concentradas, sobre todo, en el control constitucional, el
Poder Judicial, los derechos sociales. Frente al texto original de 1917, el
vigente es mucho más largo, detallado y cargado de reformas que han
transformado el diseño de poderes y ampliado el catálogo de derechos sociales,
y ha debilitado los contrapesos. Entre las más importantes están la de la
inimpugnabilidad de las reformas constitucionales: se modificaron los artículos
105 y 107 para establecer que no procede juicio de amparo, controversia
constitucional ni acción de inconstitucionalidad contra adiciones o reformas a
la propia Constitución, consolidando la idea de “supremacía”
de las reformas aprobadas por el procedimiento del artículo 135. La reforma judicial cambio todo, desde
en la forma de designación de ministros, magistrados y jueces, que pasan a ser
electos por voto popular hasta la reducción del número de ministros de la
Suprema Corte y la eliminación del Consejo de la Judicatura Federal, sustituida
por nuevos órganos de administración y disciplina. En los 10 primeros meses de esta
administración, se aprobaron reformas vinculadas a la justicia, las
telecomunicaciones, los derechos sociales, la sustentabilidad y la democracia
que, con el argumento de revertir las políticas del periodo “neoliberal”,
han concentrado el poder en el ejecutivo y han quitado todos los contrapesos
del mismo. El cambio respecto a la Constitución de
1917 se da en la forma y en el fondo. La de 1917 contemplaba un diseño clásico
de conformación del poder judicial, con ministros nombrados por el Ejecutivo
con aprobación del Senado. Hoy, la reforma judicial cambió el modelo hacia una
elección popular de jueces, magistrados y ministros, reduce el número de
ministros de la Corte y elimina el Consejo de la Judicatura Federal, lo que
altera profundamente el equilibrio entre independencia judicial y control
democrático. Lo hace dependiente del ejecutivo y del partido en el poder.
Dicen que los sistemas que funcionan
tienen normas relativamente laxas que se aplican en forma estricta. Los que no
funcionan, como el nuestro, expresado en la nueva constitución de la 4T, tienen
normas estrictas que se aplican en forma laxa y discrecional. Quizás por eso
estamos como estamos.
