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Defender la soberanía nacional desde la movilización popular



VLADIMIR PARRA BARRAGÁN

Estación Esperanza


Viernes 06 de Febrero de 2026 12:34 pm


Este domingo 1° de febrero se llevó a cabo la Jornada Nacional en Defensa de la Soberanía desde el Jardín Juárez, en el municipio de Colima, una movilización que se replicó en todo el país con un objetivo claro: cerrar filas en torno a la patria y reafirmar el derecho irrenunciable del pueblo de México a decidir su propio destino.

 

En este contexto, el respaldo a la Dra. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no es solo una expresión de apoyo político, sino una defensa firme del mandato democrático que le fue conferido por millones de mexicanas y mexicanos. Defender su gobierno frente a cualquier intento de injerencia o subordinación externa es, en realidad, defender la voluntad popular y la soberanía nacional.

 

La Dra. Sheinbaum encabeza un proyecto que ha puesto en el centro el interés público, la justicia social y la independencia del país frente a presiones económicas, mediáticas y geopolíticas. Su conducción representa la continuidad de una transformación que ha devuelto al Estado su papel rector y que ha reafirmado que México no está dispuesto a obedecer dictados ajenos ni a hipotecar su futuro.

 

La soberanía no es un discurso abstracto: se ejerce cuando un gobierno decide pensando en su gente, protege los recursos nacionales, fortalece las instituciones públicas y sostiene una política exterior basada en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. En ese sentido, el liderazgo de la presidenta ha sido claro y firme: México se relaciona con el mundo desde la dignidad, no desde la sumisión.

 

Desde el Jardín Juárez, se recordó la vigencia del pensamiento juarista con una frase que sigue marcando el rumbo nacional: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.” Hoy, ese principio encuentra eco en un gobierno que defiende el respeto mutuo entre países y que rechaza cualquier forma de presión que vulnere nuestra independencia.

 

La defensa de la soberanía también se expresa en la Revolución de las Conciencias, un proceso profundo en el que el pueblo ha dejado de ser espectador para convertirse en protagonista. Un pueblo informado, organizado y participativo entiende que respaldar a su presidenta es respaldar un proyecto de nación que prioriza el bienestar colectivo por encima de intereses particulares.

 

Durante décadas se intentó convencer a la sociedad de que las decisiones debían tomarse lejos de la gente y de espaldas al país. Hoy, esa lógica se ha roto. La movilización de este día demuestra que existe una ciudadanía activa que no acepta imposiciones, que defiende sus derechos y que sabe que el destino de México no se negocia.

 

La participación de dirigencias políticas, mujeres organizadas, juventudes y espacios de formación refleja un movimiento vivo y consciente de su responsabilidad histórica. Defender la soberanía no es confrontar por confrontar: es afirmar con claridad que México es libre, que México decide y que México se respeta.

 

¡Viva la soberanía nacional!

 

¡Viva la Revolución de las Conciencias!