Cargando



Obras públicas con transparencia



JULIA LICET JIMÉNEZ ANGULO


Lunes 09 de Febrero de 2026 12:44 pm



Ya inició el periodo ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados y las primeras iniciativas que presentamos, una constitucional y otra reglamentaria, son para fortalecer la fiscalización de las obras públicas, erradicar la opacidad en el uso de recursos públicos, y evitar que la negligencia y la corrupción sigan cobrando vidas humanas.

En nuestro país se están construyendo obras públicas con miles de millones de pesos del dinero de la gente. Carreteras, trenes, puentes y proyectos que deberían significar desarrollo y bienestar. Sin embargo, en los últimos años muchas de estas obras se han convertido en sinónimo de opacidad, sobrecostos, materiales de mala calidad y contratos otorgados en lo oscurito. Cuando algo falla, nadie responde. Y cuando alguien pregunta, el gobierno esconde la información.

Los ejemplos están a la vista. En el Tren Maya se han reportado descarrilamientos y el uso de materiales sin certificación. La Auditoría Superior de la Federación ha documentado irregularidades por más de dos mil quinientos millones de pesos, recursos que deberían estar en medicinas, escuelas o seguridad, no perdidos en obras mal hechas. En el Tren Interoceánico, el 28 de diciembre pasado ocurrió un descarrilamiento terrible con 14 personas fallecidas y al menos 98 lesionados. No fue un accidente aislado ni un simple “error del conductor” por ir a 65 kilómetros por hora: fue el resultado de la corrupción y la falta de supervisión del gobierno.

El problema de fondo es que hoy el gobierno se ampara en figuras como la “seguridad nacional” o la “información reservada” para negar datos sobre cómo y en qué se gasta el dinero público. Y cuando no hay información, casi siempre hay corrupción.

Por eso las y los diputados del PAN  presentamos estas iniciativas para que las obras públicas puedan ser auditadas en tiempo real y para que nunca más se reserve información relacionada con el uso de recursos públicos. No se trata de obstaculizar proyectos, sino de revisarlos mientras se construyen, cuando todavía es posible corregir errores y evitar tragedias.

Esto beneficia directamente a la gente. Una obra pública no es un trofeo político, es dinero de todas y todos y, muchas veces, es también la seguridad y la vida de las personas. Un puente mal hecho no rompe un proyecto, rompe familias. Un sobrecosto no es un dato técnico, es dinero que le quitan a tu colonia, a tu hospital o a la escuela de tus hijos.

Nuestra propuesta es clara: transparencia total, auditorías durante el ejercicio fiscal cuando existan alertas de corrupción o accidentes, revisión de ejercicios anteriores si no se corrigieron irregularidades, y mayor control ciudadano y parlamentario para activar estas auditorías. Además, proponemos que el auditor superior no solo mande un papel, sino que dé la cara y rinda cuentas ante el Pleno.

Porque cuando se trata de obras públicas, no se juega con la vida. Y cuando se trata del dinero de la gente, no se esconde nada. Esa es la diferencia entre gobernar para unos cuantos y legislar pensando en el bien común.

El PAN es y seguirá siendo defensor de México, de la patria, la familia y la libertad.