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INDICADOR POLÍTICO



CARLOS RAMÍREZ

AMLO, Scherer y Jesús: levantar el velo de impunidad


Jueves 12 de Febrero de 2026 1:44 pm



EL libro Ni perdón ni olvido, de Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Menéndez, es un torpedo (otro más) que golpeó debajo de la línea de flotación de la nave cuatroteísta que lleva la insignia “Andrés Manuel López Obrador” y aporta elementos probatorios sobre los indicios del dinero negro (por decir lo menos) que financió las campañas de Morena en 2024.

Ya el libro El rey del cash, de Elena Chávez, exesposa de uno de los principales operadores políticos de López Obrador, había aportado datos sobre el manejo del dinero en efectivo, que fue elemento clave de la acumulación de fondos de campaña de López Obrador desde su primer arreglo con Manuel Camacho Solís, como jefe del Departamento del Distrito Federal, para levantar un plantón tabasqueño en el Zócalo de la Ciudad de México, la víspera del grito de Independencia y del desfile militar.

Las revelaciones de Scherer Ibarra (aunque refieren documentos de inteligencia que no presentan, pero sin duda a los que tuvo acceso como consejero jurídico de la Presidencia de la República y personal de López Obrador) colocan a las autoridades del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante un dilema jurídico: la exoneración del velo para separar estructura jurídica institucional de los funcionarios, o el levantamiento del velo para asociar justamente a la estructura jurídica e institucional con las personas que presuntamente abusaron del poder.

La Suprema Corte mexicana ya determinó, en febrero de 2025, que puede levantarse el velo de la impunidad en empresas si se prueba que una sociedad mercantil habría sido utilizada con el propósito de defraudar a terceros, un argumento que es válido para la política.

Chávez, Scherer, Romo, Adán Augusto y las revelaciones de presuntos fraudes del operador Jesús Ramírez Cuevas con Luz y Fuerza del Centro son piezas clave de la estructura de poder interno en sus perfiles clandestinos dentro del Gobierno de López Obrador.

Lo significativo de estas revelaciones proviene de traiciones dentro del grupo lopezobradorista, que había sido muy sólido al comenzar su carrera en las grandes ligas con la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Chávez fue esposa de César Yáñez, el principal vocero de López Obrador; Scherer funcionó como su hermano en la coordinación jurídica; Romo le operó relaciones empresariales en lo oscurito, que le permitieron al tabasqueño garantizar, cuanto menos, entendimiento con el poderoso grupo Monterrey; Adán fue su hermano; y Ramírez Cuevas es coordinador de asesores de Sheinbaum.

Y, con mucha habilidad que proviene de su origen nunca olvidado como priista, Ricardo Monreal Ávila ya se dio políticamente por muerto (un argumento de López Obrador cuando escondió su ambición presidencial) y con ello está soltando los hilos de la Cámara de Diputados, que se le van a enredar al gobierno de Sheinbaum a la hora de tratar de aprobar una reforma electoral en modo Morena.

La desarticulación del bloque dominante de López Obrador-Morena, los expedientes judiciales muy candentes del huachicol fiscal de Tamaulipas que denunció Scherer en su libro, y el debilitamiento de los hilos de Palenque en el poder legislativo están llevando a la presidenta Sheinbaum a un dilema político que está en boca de todos: aplicarle a López Obrador la exoneración del velo o el levantamiento del velo ante irregularidades que no pueden ocultar su lado penal.

Política para dummies: la política, como se vio en los guillotinados de la Revolución Francesa, sirve para una cosa y también para otra.