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EL CENTINELA DEL AUTISMO



VÍCTOR MANUEL VILLALOBOS CHÁVEZ

La Discapacidad en la Agenda: Colima Recibe al Teletón


Viernes 20 de Febrero de 2026 1:26 pm


AYER se colocó la primera piedra del Centro Teletón en Colima. Más allá de la ceremonia, los discursos y las fotografías oficiales, lo que verdaderamente se sembró fue una posibilidad: la de que más niñas, niños, adolescentes y personas con discapacidad puedan acceder a atención especializada, cercana y digna. Eso, en un estado con tantas carencias en materia de rehabilitación, no es un dato menor; es un motivo de esperanza.

Desde Fundación TATO celebramos su llegada. No lo hacemos desde la distancia, sino desde una historia compartida. Cuando la ruta Teletón visitó Colima en 2002, mi hermano Eduardo René “Tato” fue el Niño Teletón. Desde entonces hemos caminado en alianza, coincidiendo en algo fundamental: la discapacidad no es un tema de caridad, es un tema de derechos. Con el paso de los años hemos recibido capacitación, acompañamiento y espacios de articulación que han ayudado a fortalecer nuestro trabajo en favor del autismo.

Por eso, esta columna no es para cuestionar la presencia de Teletón, sino para insistir en algo que a veces se olvida: las asociaciones civiles no estamos para pelearnos entre nosotras. No competimos por pantallas, ni por reflectores, ni por quién sale más veces en el evento del día. Cuando ese es el centro de la conversación, perdemos de vista lo único verdaderamente importante: la vida de las personas a las que servimos.

El enfoque de derechos humanos nos recuerda una estructura clara: las personas con discapacidad son titulares de derechos; el Estado es titular de obligaciones; las familias y las organizaciones somos titulares de responsabilidad. Eso significa que, aunque las asociaciones hagamos mucho, no podemos ni debemos sustituir al gobierno; y, al mismo tiempo, tampoco podemos permitir que las disputas de ego o de presupuesto nos dividan cuando deberíamos estar trabajando de la mano.

La llegada del Centro Teletón no tendría que verse como una amenaza para quienes ya trabajamos en Colima, sino como una oportunidad para articular esfuerzos. Cada organización conoce una parte del problema: unas han impulsado leyes, otras han defendido casos específicos, otras hacen intervención comunitaria, otras rehabilitación física, otras apoyo psicosocial. Ninguna lo puede todo. Todas, juntas, podemos más.

Si algo nos ha enseñado el autismo es que la diversidad es una fortaleza, no un defecto. También en el mundo de las organizaciones deberíamos entender que la diversidad de modelos y de enfoques puede enriquecer la atención, siempre y cuando haya comunicación, respeto y coordinación. La verdadera inclusión no se construye desde la competencia, sino desde la colaboración.

Ojalá que la primera piedra que se colocó ayer no solo sea el inicio de un edificio, sino el comienzo de una etapa distinta en Colima: una etapa en la que gobierno, empresas y organizaciones nos sentemos a la misma mesa, hablemos claro, compartamos información y diseñemos rutas conjuntas para garantizar los derechos de todas las personas con discapacidad.

Porque, al final, más allá de los logotipos, las siglas y los colores, hay algo que debería unirnos siempre: la certeza de que cada niña, niño, joven o adulto con discapacidad merece una vida digna, libre de discriminación, con acceso real a salud, educación, inclusión social y proyectos de vida posibles.

Teletón llega a Colima. Fundación TATO lleva 25 años aquí. Muchas otras instituciones también han caminado durante décadas. La pregunta no es quién empezó primero, ni quién recibe más atención. La verdadera pregunta es: ¿qué vamos a hacer, juntos, para que ninguna persona con discapacidad se quede atrás?

 

*Director ejecutivo de Fundación Mexicana de Autismo TATO