El mundo y el futbol.
LOURDES CARRILLO BERNAL
Viernes 20 de Febrero de 2026 1:25 pm
DESPUÉS de más de dos
años del inicio de la invasión sionista de Israel a Palestina, la Franja de
Gaza celebró su primer torneo de futbol. Esta fue una forma simbólica de
recuperar pequeños fragmentos de su vida cotidiana en medio de la devastación.
Los equipos jugaron sobre un campo sintético al aire libre porque el estadio
nacional Yarmouk quedó reducido a escombros por las fuerzas israelíes. Sus
muros de concreto roto sirven de escalinatas improvisadas para que los niños
suban y vean mejor el partido. La Federación Palestina
de Futbol decretó cambios que no existen en el juego común: ahí no existen los
fueras de juego y el portero no puede pasar el balón con la mano hasta media
cancha y más. Los aficionados se acomodan entre los restos de viejas construcciones
y edificios bombardeados, así se marca el regreso de los jugadores palestinos a
la actividad deportiva. El miércoles, equipos de palestinos amputados
participaron en un entrenamiento. Rodeado de decenas de personas, luego otros
compitieron en forma amistosa. “Vienes al estadio y echas de menos a muchos de
tus compañeros muertos, heridos o aquellos que han viajado para recibir
tratamiento, así que la alegría es incompleta”, dijo Youssef Jendiya,
proveniente de una zona casi despoblada en la Franja. “Jugar expresa un poco de
la alegría que aún hay dentro de ti”. La violencia continúa, los israelíes
ordenaron la evacuación de cerca de dos tercios del territorio, lo que
concentró a más de 2 millones de personas en una franja costera colmada de
carpas improvisadas y edificios dañados. Hay devastación y crisis humanitaria,
pero el futbol renace. “En este contexto, la
reanudación de un torneo con hasta 24 clubes locales adquiere un valor
simbólico en el que el duelo, la memoria y la esperanza conviven en un mismo
rectángulo verde.” El emperador quiere
Circo Romano. El futbol se ha convertido en un espectáculo de masas y en un
legitimador político. Al igual que los Juegos Olímpicos, el Mundial es una
suerte de empresa trasnacional que pone bajo sus órdenes a gobiernos de
cualquier ideología. Los organizadores buscan prestigio y desarrollo. La
captura del futbol por la industria del entretenimiento ha generado una enorme
fortuna. La FIFA y las asociaciones de los diferentes países son, de facto,
oligarquías controladas por grandes corporaciones de medios de comunicación y
construcción, entre otras ramas. El futbol profesional vende 24 horas al día en
pantallas de todo el mundo. Cambios radicales a los
ideales que impulsó Jules Rimet para el futbol. El multimillonario negocio
entró a una etapa en que lo pudo organizar Qatar en 2022. Antes, con dictaduras
como Argentina en 1978. En noviembre y diciembre de 2022 en Qatar se cambió la
fecha tradicional para evitar las altas temperaturas del país. Qatar, monarquía
que viola los derechos humanos, es en forma práctica un corporativo petrolero.
El dinero era lo que importaba. Ahora el Mundial
organizado por EU, Canadá y México pone un paso más allá del espectáculo, a la
altura de cualquier distopía imaginada. EU es el país con más juegos y tiene
una organización paramilitar, ICE, en las calles de varias ciudades,
protagonizando ejecuciones extrajudiciales con absoluta impunidad, transmitidas
en vivo y justificadas por el poder con un discurso irracional y lleno de odio. Este jueves, en la
primera reunión de líderes del Consejo de Paz, el genocida y pederasta Donald
Trump anunció que la FIFA contribuirá a recaudar 75 millones de dólares para
proyectos relacionados con el futbol en la Franja de Gaza, construyendo campos
que atraerán a grandes estrellas de este deporte. ¡Qué humanitario y deportista
este dictadorzuelo!
*EX
presidenta de la ACPE
