Estación Esperanza
VLADIMIR PARRA BARRAGÁN
CRIT COLIMA: INCLUSIÓN, JUSTICIA Y VOLUNTAD POLÍTICA
Martes 24 de Febrero de 2026 12:37 pm
“La principal riqueza de
una nación está en la gente que la conforma y le da historia y existencia.
Invertir en ella (…) es lo mejor que se puede hacer para garantizar la
fortaleza del país y su desarrollo presente y futuro”, Andrés Manuel López
Obrador. La tarde del jueves
reciente, Colima dio un gran paso en el camino de transformación que vivimos en
el estado, particularmente en materia de inclusión, con la colocación de la
primera piedra del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón
(CRIT), encabezada por nuestra gobernadora Indira Vizcaíno en el Parque
Regional Griselda Álvarez. Fue la materialización de
una causa que durante años fue insistencia, gestión, terquedad y convicción.
Cuando la gobernadora Indira Vizcaíno expresó con emoción “¡Lo logramos!”, no
hablaba de un logro personal; hablaba de una sociedad que decidió unirse alrededor
de quienes más lo necesitan. Una primera piedra
siempre es simbólica, pero también es profundamente política en el sentido más
amplio de la palabra: porque habla de prioridades públicas. No se trata solo
del inicio de una obra, sino de la decisión de colocar la inclusión en el centro
del desarrollo del estado. El CRIT será una infraestructura social que reconoce
derechos, dignifica la discapacidad y transforma la dinámica completa de las
familias. El camino, como lo relató
la propia gobernadora, fue largo. Tres años de tocar puertas, de gestionar ante
Fundación Teletón, de defender el turno de Colima cuando otros estados
aspiraban al mismo espacio. Esa persistencia habla de una forma de hacer política
que no se resigna, que entiende que gobernar implica insistir hasta convertir
los sueños de muchos y muchas colimenses en compromisos concretos. Fernando Landeros,
presidente de Fundación Teletón, reconoció algo que no es menor: nunca antes,
en casi tres décadas de historia de la fundación, se había visto un
involucramiento tan amplio y decidido de una sociedad completa. Empresarios,
universidades, ayuntamientos, voluntariado, ciudadanía. Más de 335 millones de
pesos aportados para hacer posible esta obra. Eso no se explica solo por una
campaña exitosa; se explica por una conciencia social que entiende que la
inclusión es justicia. Es importante decirlo con
claridad: los servicios que presta Fundación Teletón no sustituyen la
responsabilidad pública en materia de salud y rehabilitación. El Estado tiene
obligaciones indeclinables. Pero en la lógica del humanismo que hoy impulsa la
transformación del país, las alianzas con la sociedad civil y con la iniciativa
privada no son concesiones ideológicas; son herramientas para ampliar derechos
y acelerar soluciones. El CRIT Colima es un ejemplo de esa colaboración
virtuosa. El hecho de que se
construya en el Parque Regional Griselda Álvarez tampoco es casual. Lleva el
nombre de la primera mujer gobernadora no solo de Colima, sino de América
Latina. Una mujer feminista, vanguardista, comprometida con las labores de
cuidado. El simbolismo es poderoso: en un espacio que honra a quien abrió
brecha para las mujeres en la política, se levanta un centro que aliviará la
carga histórica de cuidado que recae, mayoritariamente, en las mujeres de las
familias. La obra estará concluida
en octubre de este mismo año. Pero más allá del calendario, lo que ya comenzó
es una transformación. Cuando una sociedad logra dejar de lado diferencias
ideológicas y personales para sumarse a una causa común, demuestra madurez democrática
y sensibilidad humana. El CRIT es futuro y es
esperanza, sí. Pero sobre todo es una declaración: en Colima entendemos que el
bienestar no puede ser privilegio. La rehabilitación, la inclusión y la
atención especializada deben asumirse como derechos, no como privilegios.
Si el lema de Teletón fue
“orgullosamente tercos”, en Colima demostramos que la terquedad puede ser
virtud cuando está guiada por la empatía. Porque al final, no solo se está
construyendo un edificio; se está consolidando una sociedad que sabe que la grandeza
no se mide por lo que acumula, sino por la forma en que cuida a quienes más lo
necesitan. Y esa, sin duda, es una piedra que sostiene futuro.
