INDICADOR POLÍTICO
CARLOS RAMÍREZ
Reforma electoral AMLO-CSP
Jueves 26 de Febrero de 2026 11:36 am
SIN
darle muchas vueltas al asunto, la reforma electoral AMLO-CSP-Morena es una
receta que garantiza el conflicto poselectoral en las votaciones legislativas y
de gobernadores de junio de 2027 y, desde luego, en las presidenciales de 2030. Salida
del activismo político-electoral de López Obrador con actos de protesta
callejera que arrinconaron al gobierno priísta de Miguel de la Madrid en las
elecciones presidenciales de 1988 y las locales de Tabasco de 1988 y 1994, la
propuesta del bloque dominante transexenal no se nutre del espíritu democrático
de esos años, sino que más bien tiene parecidos casi calcados con las reformas
amañadas a las estructuras electorales de Reyes-Heroles-López Portillo,
Salinas-Zedillo-Woldenberg y Calderón-Peña, así como el Pacto por México del
PRIAN-Córdova. Los
adelantos que se conocen de la reforma electoral 2026 no ocultan (porque
tampoco les preocupa esconderlo) el tinte verticalista y excluyente del enfoque
personal de López Obrador de procesos electorales que se ajusten a las
necesidades del populismo de Morena, inclusive desdramatizando el concepto
populista que ha sido desprestigiado desde los movimientos de Hugo Chávez hasta
la fecha, y la argumentación falaz de ahorrar dinero público en elecciones. El
problema de la reforma electoral, en los límites constitucionales para
presentarla, tiene enfrente nada menos que el modelo priista de largo ciclo de
partido dominante, de la reforma política de Reyes Heroles en 1977 a la reforma
de 2014 del Pacto por México-PRIAN-Lorenzo Córdova Vianello, el expresidente
del INE, hoy con su casaca de crítico antipopulista desde un enfoque de derecha
elitista, furioso antilopezobradorista y pieza operativa fundamental del nuevo
partido Somos México. La
reforma electoral de AMLO-CSP-Morena reduce los espacios de movilidad a la
oposición no leal, porque la leal tiene garantizadas sus parcelas de poder en
alianzas o elecciones arregladas en territorios muy limitados de la República.
En los hechos, al menos como se perciben las cosas en este momento de reacomodo
de la correlación de fuerzas del poder político-partidista, la oposición no
estará en condiciones de lograr una nueva alternancia, pero sí y de ahí los
focos de alarma en Palacio Nacional y en el Palacio de Invierno de Palenque)
podría impedir que la coalición dominante alcance la mayoría calificada del 67
por ciento de las curules de la Cámara de Diputados. El
modelo político de la reforma electoral oficial ni siquiera se preocupó por
abrir algún espacio formal-institucional con la oposición partidista o con
bloques sociales, y avanzó en solitario como cuchillo caliente en mantequilla. En
ese contexto, la iniciativa de reforma electoral AMLO-CSP-Morena, tal como
está, sin tomar sus propias lecciones y regresando al espíritu de Plutarco
Elías Calles del Partido del Estado, sin negociación ni siquiera con los
aliados del Verde y del Trabajo, es una receta segura para el conflicto
poselectoral de junio de 2027. Sobre
advertencia no hay engaño.
Política para dummies: la
política es la búsqueda de la gestión democrática de las polis como ciudades
democráticas ideales.
