AGUA BIENESTAR: DEL MERCADO AL DERECHO HUMANO
VLADIMIR PARRA BARRAGÁN
Lunes 02 de Marzo de 2026 2:56 pm
“La democracia del
agua significa que el agua es un bien común y que todos tienen derecho a
acceder a ella”, Vandana Shiva El pasado jueves se
aprobó en el Congreso del Estado la iniciativa Agua Bienestar, propuesta por
nuestra gobernadora Indira Vizcaíno Silva, que permitirá a Ciapacov distribuir
garrafones de agua purificada a bajo costo. Más allá de la medida
administrativa, lo que está en juego es la definición misma de qué papel debe
asumir el Estado frente a los derechos sociales. Durante décadas, el
modelo neoliberal nos quiso convencer de que el mercado resolvería todo. Que
bastaba con privatizar, concesionar o dejar “libre competencia” para que los
servicios llegaran con eficiencia. El resultado fue distinto: encarecimiento,
concentración y exclusión. El agua, que es un derecho humano reconocido en el
artículo 4° constitucional, terminó tratándose como mercancía. Hoy miles de familias
pagan entre 40-50 pesos por un garrafón. Para quien vive al día, ese gasto no
es menor. No se trata de satanizar a nadie, sino de reconocer que cuando el
acceso depende exclusivamente del ingreso, la desigualdad se reproduce. Es ahí
donde el Estado debe intervenir, no para desplazar, sino para equilibrar. Agua Bienestar plantea
algo sencillo pero profundo: ofrecer un garrafón de 20 litros a 10 pesos,
cubriendo únicamente costos operativos, sin generar lucro. Es una política
pública social, no una competencia comercial. Es la diferencia entre entender
el agua como nicho de mercado o como derecho garantizado. Cabe resaltar que la
iniciativa incluyó reformas legales para dar certeza jurídica al expendio y
distribución. No es improvisación. Es planeación técnica, viabilidad financiera
y claridad normativa. Esto contrasta con etapas pasadas donde decisiones sobre
infraestructura hídrica se tomaban sin visión social y con esquemas que
comprometían el interés público. El programa además se
alinea con el Plan Nacional Hídrico 2024-2030 impulsado por la presidenta
Claudia Sheinbaum, que coloca la justicia hídrica y la soberanía en el centro
del debate. La transformación también pasa por recuperar la rectoría del Estado
en sectores estratégicos, y el agua, sin duda, lo es. Agua Bienestar es una
toma de postura frente a dos modelos: uno que mercantiliza lo esencial y otro
que coloca el bienestar de todas y todos por encima de la ganancia. En Colima
hemos decidido de qué lado estamos, porque el acceso al agua es un derecho
humano y no un privilegio de consumo, agua bienestar, es una respuesta
necesaria y firme a la lógica voraz del mercantilismo, que ha precarizado la
vida por décadas. Las críticas no se hicieron, sectores conservadores que ven
en las necesidades básicas un nicho de negocio y no una obligación ética del
Estado. La respuesta es clara:
priorizar la dignidad de las familias, buscar el bienestar colectivo, es una
obligación, siempre debe estar por encima del lucro de unos cuantos.
*Director de Ciapacov
