El nuevo orden geopolítico global
JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
Lunes 02 de Marzo de 2026 2:57 pm
No
nos engañemos: el conflicto en Medio Oriente, los ataques de Israel, Estados
Unidos y otros países árabes a Irán, la respuesta iranía contra naciones árabes
e Israel y contra bases militares estadoundienses en la región, no es un
capítulo más de la lucha ancesatral en Medio Oriente, es un capítulo central de
la reconfiguración geopolítiica global que inició con el gobierno de Donald
Trump. Estamos
presenciando una reconfiguración geopolítica global, no conflictos aislados. Comenzando
este año, tenemos la extracción de Nicolás Maduro en Venezuela, con un cambio
de régimen en proceso bajo control abosluto de los Estados Unidos. El régimen
de Maduro ha sido decapitado con la extracción de su líder preso en una cárcel
en Estados Unidos. Aunque sus mandos intermedios, como Delcy Rodríguez,
permanecen, han perdido el control efectivo del país, forzando un cambio
inevitable en su estructura de poder. En
México, con la eliminación de El Mencho, se confirmó que más allá de discursos
soberanistas sin contenido y de una suma de posiciones diplomáticas
deplorables, estamos estrechamente relacionados con la administración Trump,
por lo menos en el ámbito de la seguridad. La eliminación de El Mencho, el
líder del cártel más poderoso y principal traficante de fentanilo a Estados
Unidos, fue una operación estratégica coordinada con Estados Unidos. La
administración estadounidense considera al fentanilo un "arma de
aniquilación masiva" y a la organización de El Mencho una amenaza
terrorista, haciendo de su neutralización una prioridad absoluta. La alineación
de México en esta operación es una prueba de su posición en el nuevo orden. Cuba
es un régimen que agoniza y su caída parece ser más un evento de semanas que de
meses: sin el apoyo antes de la Unión Soviética, después de Venezuela e Irán, y
en los últimos tiempos de México, Cuba exhibe el desastre económico, social,
cultural en que han transformado al país 67 años de dictadura. El país
sencillamente se derrumba. En
Irán, la muerte del Ayatola Khomenei y de la buena parte de la cúpula del
sistema teocrático adelantan su eventual caída. El régimen iraní, durante
cuatro décadas convirtió una de las naciones más modernas y prósperas de Medio
Oriente en una teocracia impuesta con una dictadura basada en la represión y el
fanatismo. Alimentó movimientos terroristas, participó en todo tipo de negocios
ilegales y su objetivo siempre fue obtener armas nucleares para atacar a Israel
y otros países. El régimen está condenado. La reacción iraní contra los países
árabes, exhibe además la distancia entre persas y árabes y entre sunnitas y
chiitas. Los ataques que ha lanzado contra Israel, bases estadounidenses y
objetivos en los Emiratos Árabes y Arabia Saudita provocarán una represalia a
la que no podrá sobrevivir. Su agresión actual redibujará el mapa de poder en
todo Medio Oriente. Estos
movimientos, junto al estancamiento en la guerra de Ucrania, donde el agresor,
Rusia y el agredido, Ucrania no pueden ya avanzar, luego de cuatro años de
guerra, demuestra que la negociación más temprano que tarde será inevitable y
pasará por los Estados Unidos. El desenlace final no será decidido en el campo
de batalla, sino en una mesa de negociación donde Ucrania y Rusia definirán su
estatus futuro sentados con Estados Unidos. Europa,
en este contexto, ha logrado reencauzar el diálogo con Trump, pero con los
incidentes con Groenlandia le ha quedado absolutamente claro que debe buscar su
propio destino en el ámbito de la seguridad.
El
giro hacia la derecha en América Latina es notable, todas las elecciones de los
últimos meses han sido ganadas por candidatos de centro derecha y ese panorama
se puede repetir en los tres comicios de este año: Colombia, Brasil y Perú. Con
la caída de Cuba y Venezuela, y el aislamiento de Nicaragua, México y Brasil
quedan como los únicos países con gobiernos que se dicen de izquierda, cada día
más condicionados y alineados (por su voluntad o por las presiones) también con
Estados Unidos.
