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Después del funeral viene la herencia



JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ


Miércoles 04 de Marzo de 2026 12:41 pm


ENTERRADO Nemesio Oseguera, El Mencho, en su ataúd dorado en Zapopan, se abre formalmente el proceso de sucesión en el Cártel Jalisco Nueva Generación. Podría darse una sucesión ordenada en el liderazgo del cártel, pero es poco probable que así ocurra (nunca ha ocurrido así en ninguna de las grandes organizaciones criminales), porque no parece haber algún liderazgo que tenga la fuerza suficiente para asumir esa posición.

Pero, además, la propia configuración del CJNG con su crecimiento con base en franquicias, bandas locales que se fueron adhiriendo utilizando su nombre, espacios de colaboración y repartiendo utilidades, fue muy exitoso para su expansión, pero dificultará el propio proceso de sucesión, ya que cada grupo comenzará a disputar espacios, esperando a ver quién se queda con el liderazgo, o cómo se acomoda con los distintos aspirantes a suceder a El Mencho.

Ejemplos hay muchos. En las narconóminas encontradas en la casa donde fue abatido Oseguera, destacaron los pagos realizados a distintas policiales estatales y municipales y sobre todo la de los pakales, la policía supuestamente de élite de Chiapas, además de la de San Cristóbal. Lo cierto es que esa penetración del CJNG en Chiapas se dio con el inicio del gobierno de Rutilio Escandón, como lo hemos informado aquí durante años.

Chiapas siempre había controlada en términos criminales por los grupos de El Chapo y desde la captura de éste por los de El Mayo Zambada, que pronto entraron en conflicto con los representantes de los chapitos. Pero desde Tabasco, también desde inicios del sexenio anterior ingresó al estado, controlando el aparato de seguridad local, el CJNG asociado con su franquicia en Tabasco, La Barredora que estaba encabezada nada más y nada menos que por el secretario de Seguridad del Estado, Hernán Bermúdez Requena, hoy preso en el Altiplano.

Bermúdez era el hombre de confianza del gobernador Adán Augusto López que, a su vez, era el cuñado de Rutilio. Adán fue quien operó con López Obrador para que le dieran a Rutilio, quizás el peor gobernador que ha tenido Chiapas en décadas, esa posición. La Barredora venía de Puebla, donde todavía en el gobierno de Peña Nieto se había consolidado con el robo de combustible, sobre todo en la zona de San Martín Texmelucan. Con la llegada de Adán Augusto y Bermúdez Requena entró en Tabasco, creciendo geométricamente con el huachicol y con la complicidad de las fuerzas policiales locales se instaló en Chiapas. Desde allí desplazó a los mayitos y más tarde creó lo que se dio en llamar el cártel Chiapas-Guatemala, con alianzas con grupos del crimen organizado del otro lado de la frontera.

Se quedaron con el control, durante años de todo ese tramo de la frontera sur del país, desplazando a miles de familias indígenas, secuestrando jovencitos y mujeres, con una exhibición impúdica de armas y violencia.

El gobernador Eduardo Ramírez, con apoyo de la Federación, ha enfrentado ese fenómeno y ha logrado avances importantes, pero como el propio Ramírez informó, para eso se ha tenido que detener y sujetar a proceso a por lo menos 500 policías estatales que trabajaban para los cárteles. Un día antes de la muerte de El Mencho fue detenida en Chiapas una célula del CJNG de 14 personas que planeaba atentados y ataques en la entidad. Ese solo dato debería hacer insostenible el que Rutilio Escandón siguiera siendo el ausente cónsul de México en Miami.

El fin de semana fue detenido en Uruapan Gerardo N, apodado el Congo, y uno de los principales operadores del CJNG en Michoacán, uno de los responsables, además, del asesinato del alcalde Carlos Manzo. El Congo en sus primeras declaraciones ministeriales sostuvo que cayó como parte de las confrontaciones que se han dado desde la muerte de El Mencho, entre los distinto grupos del CJNG en el estado. Sostiene que los Viagras, viejos aliados de El Mencho, rompieron con los otros grupos del CJNG de la región y se están disputando el poder. En el fin de semana, además de la detención de El Congo, hubo más de diez asesinatos en Uruapan en distintos ajustes de cuentas.

En Colima, en Nayarit, en Zacatecas, en Tamaulipas, por supuesto en Jalisco, comienzan a darse movimientos de los distintos grupos criminales, sobre todo de grupos del CJNG saliendo de la consternación en la que los envolvió la muerte de Oseguera. Pasado el funeral, como en muchas familias ambiciosas y disfuncionales, comienza la disputa por la herencia.