Salario mínimo y disminución de empleos
BRUNO MORFÍN CRUZ*
Martes 17 de Marzo de 2026 12:35 pm
En el primer trimestre de
este año se vuelve evidente la disminución de empleos formales, aunque ha
habido recuperaciones como en el mes de febrero, la realidad es que cada vez
más patrones formales han desaparecido. La intención detrás de los aumentos
históricos al salario mínimo es justa: recuperar el poder adquisitivo de miles
de trabajadores frente al constante aumento del costo de vida, sin embargo,
como suele suceder con muchas políticas públicas, la realidad suele ser más
compleja que lo que parece en papel. Mientras que para algunos
trabajadores el aumento salarial representa una mejora tangible en su ingreso
mensual, para muchas pequeñas y medianas empresas significa enfrentar un reto
financiero cada vez mayor. Y es importante recordar que en México las PyMes
generan la gran mayoría de los empleos formales del país. Cuando se habla de
aumentar el salario mínimo, comúnmente se piensa únicamente en el monto que
recibe el trabajador. Pero para una empresa, el costo real de un empleo formal
no se limita al salario. A éste se deben sumar cuotas al seguro social,
aportaciones a vivienda, impuestos sobre nómina y diversas prestaciones
obligatorias que también se incrementan conforme sube el salario base. Es
decir; con el aumento del salario mínimo, aumenta también el costo total por
contratar a una persona. Los grandes corporativos
hacen frente a estos incrementos con la aplicación de tecnologías, procesos,
capacitación al personal y, por ende; mejora de productividad. Pero, la
realidad de una pequeña empresa es distinta, la mayoría de estos negocios
operan con márgenes limitados y con estructuras muy ajustadas, por lo que
acceder a estas estrategias y herramientas es mucho más difícil. Cuando cada
peso cuenta, ese peso se vuelve la diferencia entre crecer o dejar de existir. Por eso, cualquier
discusión sobre salarios debería ir acompañada de otra conversación igual de
importante: la productividad. Es crucial impulsar políticas públicas que
impulsen la creación y formalidad y crecimiento de PyMes; oportunidades reales
y no sólo por cumplimiento de compromisos. Porque una economía sana necesita
dos cosas al mismo tiempo: trabajadores mejor pagados y empresas capaces de
seguir generando empleos. El verdadero desafío no
es elegir entre salarios dignos o empleos suficientes… está en lograr ambas
cosas al mismo tiempo. Los empleadores deberán
buscar la profesionalización de sus negocios; a través de inversión en
capacitación, herramienta y automatización. Por otro lado, los empleados
deberán aceptar que las condiciones laborales serán más exigentes, que se
encuentran en una competencia donde deberán buscar capacitarse para mejorar. Para alcanzar realmente
las mejores condiciones laborales se debe buscar la conversación formal y clara
entre ambas partes, los realmente involucrados. Porque al final, en cualquier
economía, el empleo formal y real se construye en equipo.
*Director General de
Soluciones Integrales de Negocios
