Neospora caninum: claves para una mejor reproducción bovina
JUAN AUGUSTO HERNÁNDEZ RIVERA*
Jueves 19 de Marzo de 2026 1:12 pm
En las unidades de producción bovina, cuando ocurre un
aborto, es común pensar en factores como el clima, la nutrición o situaciones
aisladas. Sin embargo, en muchos casos existe un componente biológico que no
siempre se identifica a simple vista. En este contexto, Neospora caninum
ha cobrado relevancia en la investigación científica como un agente asociado a
la eficiencia reproductiva. Esto nos lleva a una pregunta importante: ¿qué
tanto conocemos realmente sobre las causas que influyen en la reproducción de
nuestros animales? Desde su descripción en la década de los ochenta, Neospora
caninum se ha estudiado ampliamente por su relación con abortos en bovinos.
Una de sus características más interesantes es su capacidad de transmitirse de
la madre al feto durante la gestación, lo que permite que la infección se
mantenga en el hato a lo largo del tiempo. A diferencia de otras enfermedades,
no siempre genera signos evidentes en los animales adultos, por lo que puede
pasar desapercibida si no se realizan diagnósticos específicos. Diversos estudios a nivel internacional han mostrado
que este parásito está presente en una proporción importante de casos de
aborto. Se ha reportado que entre el 12 por ciento y el 42 por ciento de los
fetos abortados pueden estar infectados. En México, algunos trabajos han
encontrado porcentajes más elevados; por ejemplo, se ha documentado hasta un 77
por ciento de infección en fetos analizados. Estos datos permiten dimensionar
la importancia del tema y, sobre todo, la oportunidad de mejorar los sistemas de
manejo reproductivo. Un aspecto relevante es que muchas vacas infectadas
continúan su vida productiva sin presentar signos clínicos. Sin embargo, tienen
mayor probabilidad de abortar en comparación con animales no infectados.
Además, un alto porcentaje de los becerros que nacen infectados pueden parecer
sanos, lo que facilita que el parásito permanezca en el sistema sin ser
detectado fácilmente. También es importante considerar el papel del perro
dentro de las unidades de producción. Este animal participa en el ciclo del
parásito y puede contribuir a su dispersión en el ambiente. Por ello, prácticas
sencillas como la desparasitación en perros y ganado, el manejo adecuado de
residuos biológicos, especialmente placentas o restos de abortos, ayudan a
reducir la posibilidad de exposición del ganado. Por otra parte, limitar el
acceso de perros a comederos y fuentes de agua, evitar que consuman restos biológicos,
dar seguimiento a vacas con antecedentes de aborto y, cuando es posible,
apoyarse en el diagnóstico reproductivo. Son medidas sencillas que, en
conjunto, contribuyen a mejorar la eficiencia reproductiva. En términos productivos, más que hablar de pérdidas,
es útil enfocarnos en la eficiencia. La reproducción es uno de los pilares de
cualquier sistema pecuario, y pequeños ajustes en sanidad, manejo y diagnóstico
pueden traducirse en mejores resultados a mediano y largo plazo. La
identificación oportuna de factores como Neospora caninum permite tomar
decisiones más informadas, desde la selección de reemplazos hasta la
implementación de medidas preventivas. Al final, el conocimiento es una herramienta clave.
Entender cómo funcionan estos procesos no solo ayuda a explicar lo que ocurre
en el rancho, sino que es información que ayuda a mejorar. En la producción
animal actual, avanzar no siempre implica hacer más, sino hacer mejor… y en ese
camino, la información marca la diferencia.
*Profesor Investigador de Tiempo Completo de la Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de Colima
