2026: entre presiones inflacionarias y oportunidades de crecimiento
ALEJANDRO MONTERO*
Miércoles 25 de Marzo de 2026 12:42 pm
MÉXICO
se encamina hacia 2026 con un panorama económico que, lejos de ser lineal,
presenta claroscuros que exigen algo más que optimismo: requieren estrategia. Por
un lado, la inflación vuelve a colocarse en el centro de la conversación. No es
un fenómeno aislado ni inesperado. El incremento en impuestos a productos como
bebidas y tabaco, junto con presiones derivadas de aranceles, anticipa un
repunte inflacionario que impactará directamente el bolsillo de las familias.
Más aún, el comportamiento de los precios de la vivienda -consistentemente por
encima de la inflación general- confirma una realidad incómoda: el acceso al
patrimonio se está encareciendo de forma estructural. Sin embargo, reducir el
análisis a la inflación sería perder de vista el otro lado de la moneda. El
consumo interno muestra señales de recuperación sostenida. La mejora gradual
del empleo, el flujo constante de remesas y los incrementos salariales están
generando una base más sólida para la demanda interna. A esto se suma un
entorno de tasas de interés que, aunque aún restrictivo, comienza a mostrar
señales de moderación. Este conjunto de factores no sólo impulsa el consumo,
sino que también redefine las oportunidades para empresas y emprendedores. En
paralelo, la actividad económica encuentra soporte en dos pilares clave: la
política fiscal y el sector energético. El gasto público con un sesgo
expansivo, junto con la estabilización en la producción petrolera, apunta a una
recuperación de la actividad agregada. No es un crecimiento explosivo, pero sí
una base más firme que la observada en años recientes. No
obstante, persisten retos importantes. La confianza empresarial continúa en
niveles moderados, reflejando cautela ante un entorno aún incierto. La
inversión, especialmente la privada, avanza, pero sin el dinamismo necesario
para detonar un crecimiento más acelerado. Esto deja claro que la certidumbre
sigue siendo un activo escaso y altamente valioso. En el frente externo, México mantiene una de sus
mayores fortalezas: las exportaciones. La integración con la economía de
Estados Unidos continúa siendo un motor clave, especialmente en el sector
manufacturero. Aunque las
remesas muestran cierta volatilidad reciente, su relevancia como soporte del
ingreso de millones de hogares sigue siendo incuestionable. ¿Qué
significa todo esto para las familias y empresas en Colima y en México? Significa
que estamos entrando en una etapa donde la educación financiera deja de ser
opcional para convertirse en una herramienta esencial. En un entorno de
inflación persistente y oportunidades selectivas, tomar decisiones informadas
marcará la diferencia entre conservar el patrimonio o verlo erosionarse. Desde
SOC Futuro en Ti, durante más de nueve años hemos acompañado a familias y
empresas en este proceso: entender el entorno, anticiparse a los cambios y
construir estrategias financieras sólidas. Hoy más que nunca, el contexto exige
visión de largo plazo, disciplina y, sobre todo, conocimiento. Porque
si algo nos enseña el 2026 que se aproxima, es que no basta con resistir la
economía: hay que saber navegarla.
*Asesor Financiero/ SOC Futuro en
Ti
