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Letras y números



JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL

Ing. Jesús Sánchez Romo: La infamia


Miércoles 25 de Marzo de 2026 12:42 pm


 

 

 

No es sólo en los círculos del poder donde se ha mencionado, desde hace muchos años, al ingeniero Jesús Sánchez Romo, aunque es cierto que participó activamente en instancias gubernamentales, destacándose como un funcionario eficiente y conocedor de los temas de la obra pública, lo que lo llevó a ser el secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano en el gobierno de Nacho Peralta y Director del Instituto de Planeación del municipio de Colima en el gobierno de Margarita Moreno.

Pero el ingeniero Sánchez Romo no es un improvisado, ya que ha participado en muchos de los organismos que tienen que ver con el desarrollo urbano y en el desarrollo de vivienda en nuestro estado, tan es así que, antes de tener los cargos en el aparato estatal y municipal mencionados anteriormente, fue presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de nuestro estado, además de ser el presidente fundador de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda y muchos otros cargos, por lo que el anuncio de su detención, el pasado 17 del presente mes, causó impacto en el ámbito empresarial, pero más que nada por la forma en que su caso fue manejado.

La detención del ingeniero Sánchez Romo se deriva de un cuantioso préstamo que le fue otorgado por un particular, quien hizo la demanda ante el Ministerio Público, según se dice, porque el demandado no ha cubierto en tiempo y forma la cantidad en litigio. Es decir, es un asunto entre particulares y, aunque la cantidad que se ha venido mencionando es muy alta para cualquier mortal, no deja de ser un asunto sólo entre particulares. Sin embargo, el morbo hizo presa de la gente cuando se enteró de la noticia y lo primero que se hizo fue hacer mención de los gobiernos de José Ignacio Peralta y de Margarita Moreno, dando por sentado que la detención tenía que ver con esas administraciones y, aunque el ingeniero fue liberado al día siguiente, el objetivo había sido cumplido, que era el de mostrarlo tras las rejas, sin importar que la detención de que fue objeto no implicara automáticamente la comisión del delito imputado.

Permítanme aclarar que, aunque conozco al ingeniero Sánchez Romo desde hace varios años, no tengo amistad con él, sin embargo, lo que hoy le sucedió al ingeniero le puede pasar a cualquiera ciudadano, mientras haya alguien que esté en una posición de poder que se preste para que eso suceda, amparándose en la laxitud de las leyes. Bien decía Honorato de Balzac, que las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas. Lo malo es que la humillación y el deshonor que se pretende aplicar al perseguido, también alcanza a todos sus familiares y lo deshonra entre sus conocidos.

¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.

 

jbrambilaleal@yahoo.com.mx