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Seamos conscientes de nuestros actos



MAYRA ALEJANDRA JASSO SOSA*


Lunes 30 de Marzo de 2026 11:15 am


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¿A poco no le duele a tu niño interior o a tu niña interior los golpes que tuviste de pequeño? ¿A poco no te duelen las palabras o groserías con las que te invalidaban y te hacían sentir que no eras importante o que eras menos que los demás? ¿A poco no te duelen esos golpes con los que no te disciplinaban, más bien se desquitaban del coraje y enojo que traían mamá o papá?


Es horrible el cómo desde tan pequeños deben presenciar escenas tan grotescas solamente porque no somos conscientes del daño que les hacemos. A veces, como mamá o como papá no somos conscientes del daño que generamos con nuestras palabras o acciones a nuestros hijos. Nos escudamos en el simple hecho de decir “así me criaron a mí y veme, trabajador y como si nada, vencedor y/o vencedora”.

¿A poco no le duele a tu niño interior o a tu niña interior los golpes que tuviste de pequeño? ¿A poco no te duelen las palabras o groserías con las que te invalidaban y te hacían sentir que no eras importante o que eras menos que los demás? ¿A poco no te duelen esos golpes con los que no te disciplinaban, más bien se desquitaban del coraje y enojo que traían mamá o papá?

Permíteme decirte que con esas mismas heridas que aún no te has dado el acceso a descubrirlas y mucho menos a sanarlas, con esas heridas es que tratas a tus hijos y, cuando de pequeño mencionabas que tú no repetirías lo que hicieron contigo, ahora lo estás haciendo, estás haciendo esas mismas heridas a tu pequeño o a tu pequeña, al decirle que es tonto, mentiroso, inútil, buena para nada e incluso “le disciplinas” desquitándote de lo malo que te ha ido en el día.

¿Pero sabes cuál es la diferencia entre tus padres y tú? Que tú si tienes de dónde aprender a ser padre, a ser madre; tú si puedes reconocer ese daño que les estás generando; esas escenas que quedarán grabadas en sus mentes y corazones. Tú sí tienes guías para saber lo que estás repitiendo: eso que le está haciendo daño a tu hijo o a tu hija.

¿Qué esperas para mejorar la convivencia en casa? ¿qué esperas para hablar en lugar de gritar? ¿qué esperas para meditar antes de desquitar tu enojo? Te invito a convivir de manera sana con tus hijos; da un paseo caminando, platiquen un rato, ¡escúchalo!, ¡escúchala! Corrígele en amor, hazle ver que amas a tu familia y por eso mismo que amas a tu familia decides hacer esos cambios en tu persona.

#yoajassolehagocaso #loquesacalacucharaesloquetienelaolla

 

*Coach de crianza consciente, acompaño a padres a entender el comportamiento de sus hijos y a romper patrones que se repiten

en la familia