A ver si ahora así sí entienden
CARLOS RAMÍREZ
Martes 14 de Abril de 2026 11:43 am
SI las expectativas de
organismos nacionales e internacionales advierten que el PIB promedio anual en
el segundo sexenio de la 4ªT difícilmente será mayor a 2 por ciento, al
gabinete político-económico-financiero le están preocupando las críticas
surgidas desde dentro de la coalición. Dos textos coincidieron
ayer lunes: el exsubgobernador del Banco de México y economista muy cercano a
los enfoques de López Obrador, Gerardo Esquivel, resumió las contradicciones en
la política económica gubernamental en su nivel de retórica mañanera frente a
decisiones que contradicen la lógica de una economía que estaría buscando
inversiones para crecer: la aprobación en la Suprema Corte para que la Unidad
de Inteligencia Financiera puede congelar cuentas sólo por sospechas la
advirtió Esquivel con la mitología griega: “Penélope destejía por la noche lo
que había tejido por el día”. En su artículo semanal en
Milenio utilizó el modelo de Penélope para explicar -o hacer el intento de
ello- que en materia de construcción de un entorno de mayor certidumbre para la
inversión y el crecimiento “avanzamos un poco en el día y retrocedemos en la
noche”. Es decir, que la autorización de la corte a la UIF para congelación de
cuentas “afecta negativamente la confianza y la certeza jurídica”. Desde la crítica se
recibió con esta argumentación el razonamiento político cuatroteísta de la
Corte para usar a la UIF como instrumento de control político y como una espada
de Damocles sobre las empresas privadas, inclusive las que pudieran estar bastante
distantes de problemas con el crimen organizado, pero oficialmente las han
desdeñado. Esquivel se fue hasta el
fondo, y con ello mandó un mensaje a Palacio Nacional: “la defensa que hicieron
los ministros de la Corte que aprobaron esta medida fue francamente ridícula” y
“queda para la posteridad el discurso cantinflesco de la ministra María Estela
Ríos, exconsejera jurídica de la Presidencia (con López Obrador, obviamente),
para intentar justificar su voto aprobatorio”. Justo cuando los
inversionistas están exigiendo dentro y fuera del Tratado mayor certeza
jurídica y reglas inflexibles del Estado de Derecho, Esquivel concluye sin
dobleces que se hace lo contrario y de paso le da una revolcada a la
cuestionadísima reforma del Poder Judicial que fue orgullo de la 4ªT: “la
decisión de la Corte (sobre la UIF) es dañina en otra dimensión: confirma los
prejuicios y peores expectativas que muchos tenían sobre la reforma judicial”.
El exsubgobernador del Banco de México interrelaciona el tema de la congelación
de cuentas: “no sorprende saber que, en la más reciente encuesta del Banxico a
especialistas del sector privado, 0 por ciento (“¡cero!”) de ellos considere
que este es un buen momento para realizar inversiones (ver El Independiente
viernes 10 de abril) y que el 68 por ciento opine que el clima de los negocios
en los próximos seis meses se mantendrá igual o que podría incluso empeorar”. Y ayer lunes, el
columnista Julio Hernández en su Astillero en La Jornada escribe: “el domingo,
la presidenta Sheinbaum soltó en Huamantla, Tlaxcala una frase que suaviza, en
el mejor de los casos, o deprecia, el discurso político o ideológico hasta ahora
sostenido por la denominada Cuarta Transformación”. El columnista citó las
palabras presidenciales: “El Estado no puede hacerlo todo, requiere
necesariamente la coordinación con la iniciativa privada”. Para el columnista de La
Jornada las palabras de la presidenta forman parte de un proceso de adecuación
a intereses empresariales, que en fechas recientes ha tenido momentos polémicos
como la presencia mundialista de la propaganda de Coca Cola en la conferencia
mañanera de prensa, la visita de la directiva del poderoso y voraz fondo de
inversiones BlackRock y la ideológicamente contradictoria apertura a la
exploración de las posibilidades de impulsar un fracking “bueno, sustentable””. Y remata: “en aras de
impulsar los polos de desarrollo y demás proyectos marcadamente
proempresariales, los gobiernos, comenzando por el federal, desoyen las
denuncias y protestas e intentan descalificar por la vía propagandística a
activistas y organizaciones que mantienen distancia crítica o abierta oposición
a la izquierda electoral y a la corriente gobernante”. El columnista se refería
a lo sucedido en San José Chiapa por las fricciones entre colonos con la
presidenta Sheinbaum.
carlosramirezh@elindependiente.mx
