Cuando la dinámica en casa no cambia
MAYRA ALEJANDRA JASSO SOSA*
Martes 14 de Abril de 2026 11:40 am
TANTO mamás como papás
deseamos con todo el corazón que nuestros hijos cambien, dejen de pelear, no
contesten mal, sean más tranquilos, más respetuosos, más “fáciles”. Y en medio
de ese deseo tan genuino olvidamos mirar hacia adentro. Olvidamos detenernos a
observar algo fundamental: la dinámica en casa. Porque sí, queremos hijos
diferentes, pero pocas veces nos preguntamos si la dinámica en casa realmente
les está enseñando eso que tanto esperamos de ellos. Queremos calma, pero
vivimos corriendo. Queremos respeto, pero gritamos. Queremos conexión, pero estamos
ausentes, cansados o emocionalmente lejos. Y entonces, sin darnos
cuenta, nuestros hijos comienzan a hablarnos a través de su comportamiento. Ese
“mal comportamiento” que tanto nos desespera, muchas veces no es más que un
reflejo de la dinámica en casa. Es un espejo que nos muestra lo que duele, lo
que falta, lo que no se está diciendo, lo que no se está sanando. Pero es más fácil
etiquetar, decir que es berrinchudo, grosero, desafiante, complicado; es más
fácil poner la mirada en el niño o la niña que tener el valor de cuestionar la
dinámica en casa que estamos sosteniendo como adultos. Podemos decir que les
damos todo, no les falta nada; tienen comida, escuela, ropa, incluso más de lo
que nosotros tuvimos. Pero en el silencio de lo cotidiano, vale la pena
preguntarnos: En nuestra dinámica en casa, ¿hay paz mental? ¿Hay salud
emocional? ¿Hay respeto genuino? ¿Hay escucha? ¿Hay perdón?, ¿o sólo distancia
disfrazada de rutina? Porque hay cosas que evitamos ver, cosas que incomoda,
que duelen, que, en el fondo, sabemos que están ahí…pero preferimos ignorarlas. Nos decimos e incluso les
decimos: “yo tengo la razón” o incluso “no pasa nada”. Pero dentro de ti hay
una vocecita que sabe la verdad: que la dinámica en casa podría ser distinta,
que tu familia merece una versión más amorosa de ti y que tú también mereces
vivirlo diferente. Porque hubo un momento en tu vida en el que soñaste con ser
mamá o papá… y no soñaste con gritar, con perder la paciencia, con sentirte rebasado(a).
Soñaste con amar, acompañar y disfrutar. Ahora, te pregunto, desde
un lugar muy honesto: ¿En dónde quedó ese anhelo? ¿En qué momento te perdiste
dentro de la rutina y el cansancio? ¿En qué momento la dinámica en casa se
volvió pesada, tensa, desconectada? No es culpa. Es tomar conciencia. Te invito a tomar
conciencia, te invito a trabajar en ti, porque cuanto tú cambies realmente y
estés en continuo trabajo con tu persona, la dinámica en casa será algo hermoso
que sonreirás al ver quién eras antes y quién eres ahora y el hermoso legado
que dejarás emocionalmente y afectivamente a tus hijos. Después de todo, lo que
saca la cuchara es lo que tiene la olla.
*Coach de Crianza
Consciente/ Creadora de #YoAJassoLeHagoCaso. Acompañando a padres a entender el
comportamiento de sus hijos y romper patrones que se repiten en la familia: educando
con conciencia
