Una simple respuesta para las PCD
JOSÉ LUIS NEGRETE ÁVALOS
Jueves 16 de Abril de 2026 10:09 am
EN la realidad de
un país convulsionado por las diferencias sociales, económicas y políticas es
imposible que pase desapercibida la ligereza sobre la independencia y respeto a
los hechos y derechos. Por la simpleza de lo cotidiano y el paso de los días
para la mayoría de la sociedad es algo transitorio o inclusive sin importancia,
que pone las acciones a realizar de forma individual o colectiva dentro de
espacios de tiempo definidos muchas veces con exactitud, lejos de la
posibilidad de observar a detalle los contrastes en el día a día. Dentro de ese efecto
de la cotidianidad es común restar mérito a los hechos y conceptos en los
cuales una comunidad puede avanzar o retraerse, hasta omitir la realidad; para
el caso de las personas con discapacidad, puede verse limitada o no existir los
conceptos y condiciones adecuadas para
avanzar, con el objetivo de asumir los derechos humanos que permitan tener
certeza y estabilidad en diversos aspectos sobre una realidad a la cual se
enfrentan, y en el fondo de esos hechos ejercer su libertad. Una muestra de esa
limitación para avanzar o desarrollarse dentro de la propia sociedad es lo que
destaca el informe presentado por el Comité de los derechos de las personas con
discapacidad de la ONU informe 2026, donde se muestra que el derecho la inclusión
dentro de un espacio comunitario, a la justicia, y desarrollar una vida
independiente, se encuentran afectados a pesar de los avances la legislación
internacional y local, dejando solo la institucionalización Ante este efecto
la pregunta que aparece es: ¿El desarrollo dentro de la sociedad para las
personas con discapacidad y sus derechos se encuentran limitados en la
actualidad? La respuesta a
este cuestionamiento podría establecerse como una situación que muestra tintes
positivos, como es válido referirse el aspecto legislativo, la firma de
convenios, el establecimiento de compromisos frente a la comunidad de personas
con discapacidad, está presente en la cotidianidad de una sociedad que bajó el
discurso implementa la intención del desarrollo para las personas en esta
condición. No obstante, la
realidad y los conceptos en los cuales las personas con discapacidad comprenden
su desarrollo muchas veces requiere alejarse de los compromisos y los discursos
dispuestos por las administraciones públicas, un ejemplo claro de esto es el informe
presentado por la ONU. En este hecho no
se discute la intención, pero sí es necesario observar la dificultad que
enfrentan excluidas al momento de institucionalizarse, es decir, desde el
informe se muestra el efecto de las instituciones públicas y privadas de
internamiento, donde la libertad y la independencia de las personas, estás
sesgada, apareciendo la discriminación, la segregación. Es necesario pasar
a los hechos, referirse a la inclusión, de una manera integral sobre la
educación, la salud, la economía, que se encuentren de lleno con la realidad
cotidiana, hacia una libertad e independencia que complemente las buenas intenciones.
*Lic. Administración Pública
y Ciencia Política
