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Cuando lo que tengo como adulto no es suficiente



MAYRA ALEJANDRA JASSO SOSA*


Martes 21 de Abril de 2026 12:15 pm


Cuando como adultos vivimos desde el punto en donde nunca es suficiente lo que se tiene, les enseñamos a ver la realidad desde la carencia, mostrándoles que siempre falta algo, incluso haciéndoles ver que lo que tienen no es valioso y la felicidad la encontramos en otro lado”

 

¿Te has descubierto viendo pasar la vida de otras personas, sin darte cuenta que dejas la tuya de lado? A veces sucede que vemos lo que tiene, logra o incluso aparenta alguien más, permitiendo que esto nos cause inquietud en nuestro ser, llegando los pensamientos de “yo debería tener eso?”, “¿por qué ellos sí y yo no?”, e incluso emitimos el juicio de “no se lo merece y lo tienen todo”, lo cual provoca que lo que sí tienes deja de ser suficiente para ti.

Pero, ¿sabes? Existe algo importante que hemos dejado de ver, de donde hemos perdido la vista: tus hijos te ven, tus hijos te escuchan y ellos aprenden el cómo hablas de los demás, de tu vida, ellos ven cómo te relacionas con lo que tienes y cómo lo valoras, incluso cómo lo desvalorizas. Tu hijo/hija escucha cuando te quejas por todo lo que no tienes y perciben cuando vives comparando lo que no tienes con lo que sí tienes y después vendrá cuando él/ella vea que lo que tú le das no es suficiente y le reprenderás el porqué con nada tiene llenadero, pero lo que lo has analizado es que él/ella te está viendo cómo actúas y cómo te quejas….y aunque no lo diga, te lo está aprendiendo a perfección.

Y es que, cuando como adultos vivimos desde el punto en donde nunca es suficiente lo que se tiene, les enseñamos a ver la realidad desde la carencia, mostrándoles que siempre falta algo, incluso haciéndoles ver que lo que tienen no es valioso y la felicidad la encontramos en otro lado, en otra familia y con otras cosas. Es entonces cuando crecen buscando llenar un vacío que no viene de lo que tienen, sino de cómo mamá o papá les enseñó a ver lo que no tienen.

Importante, no se trata de dejar de soñar, no se trata de conformarte, se trata de reconocer desde dónde estás viviendo, porque una cosa es construir desde la inspiración y otra muy distinta es vivir desde la insatisfacción constante

Enseñemos a nuestros hijos a valorar lo que sí hay, a disfrutar de lo simple y que puedan decir “esto me da felicidad tenerlo, no necesito más por el momento”, porque cuando un niño crece viendo a sus padres en paz con lo que tienen, aprende a vivir con más calma, con más gratitud y más amor; pero cuando crece viendo que no tiene lo que tiene otra persona y no lo puede lograr, aprende a correr sin parar detrás de algo que probablemente nunca llegue, logrando crear un gran sentimiento de amargura en su persona.

Hoy te invito a hacer una pausa, ver tu vida con otros ojos, agradecer por todo lo maravilloso que tienes y que has construido, aunque no sea tan perfecto como te gustaría que lo fuera. Pero, sobre todo, pregúntate: ¿Estoy enseñando a mis hijos a valorar o a vivir sintiendo que nunca es suficiente?

Porque recuerda, después de todo, Lo Que Saca La Cuchara Es Lo Que Tiene La Olla.

 

*Coach de crianza consciente/Creadora de #YoAJassoLeHagoCaso. Acompaño papás, mamás y tutores a entender el comportamiento de sus hijos y romper patrones que se repiten en la familia, educando con conciencia