GUERRAS, PODER Y PETRÓLEO
LOURDES CARRILLO BERNAL
Viernes 24 de Abril de 2026 10:46 am
Hay noticias que están
anunciando la degradación de la humanidad que hace 20 años no habríamos
imaginado y ahora en pleno Siglo 21 “militares israelíes asesinan a
trabajadores de Unicef que repartían agua en Gaza. Destrucción a sus manos de
una imagen de Cristo crucificado. Asesinato de niños que buscan comida, de
otros niños que jugaban en los escombros de sus casas, se da de baja a una
relatora de la ONU por denunciare los crímenes de lesa humanidad en Gaza y
catalogar al ejército israelí como el más depravado jamás visto. Un genocida y
pederasta que se siente Dios, enfrentando al Papa. Las acciones y las
guerras que los imperialismos y los sionismos han desatado para los intereses
de las industrias y los dineros capitalistas en los últimos años. Nos ponen al
borde del cataclismo humano, económico, climático, ambiental y nuclear. Ya se han
lanzado bombas cerca de centrales nucleares y complejos de enriquecimiento de
uranio de Irán y a centrales nucleares de Israel (Dimona), amenazan submarinos
nucleares y con el uso de bombas de hidrógeno y más. La ONU, la OMS y otras
sólo han llamado a la “moderación”. Nos preguntamos: ¿qué
hacer frente a los más de sesenta conflictos armados que existen actualmente en
el planeta?, ¿qué ante las siete guerras en las que interviene y manipula
descaradamente el trumpismo y sus cómplices, incluidas las de Rusia, de
Ucrania, el genocidio israelí contra Palestina, Líbano, Cisjordania, y contra
Irán? Estas guerras llenas de despilfarros, destrucciones, sufrimientos y
muertes debemos detenerlas ya. La pérdida de la brújula moral de la
superpotencia afecta a todos. Con alarma confirmamos la
iniciativa de utilizar en México la fracturación hidráulica “para garantizar la
autosuficiencia energética del país y que es indispensable para el crecimiento soberano
de la economía y para el desarrollo compartido de nuestro proyecto alternativo
de nación” Recordamos que el T-MEC (Capítulo 14 de inversiones, anexos D y E)
somete a México a demandas por parte de empresas estadunidenses del sector de
hidrocarburos (petróleo y gas). Con cualquier concesión o contrato para operar
plataformas de perforación, el gobierno de México quedaría expuesto a más
demandas, además de las más de 20 pendientes por miles de millones de dólares
que ya tiene. Hasta ahora se han interpuesto 93 demandas por parte de empresas
extractivas de petróleo y de gas en tribunales supranacionales. Muchas en el
CIADI del Banco Mundial. Además, 255 demandas por empresas de electricidad, de
gas, vapor y aire acondicionado según el ANCTAD. De los daños, Greenpeace
cataloga al fracking más peligroso, más rentable y más atractivo para empresas,
pero muy perjudicial al medio ambiente y la salud humana (abortos, cáncer). El fracking
incluso provoca temblores, así se reporta en el estado de Oklahoma que sufría 5
al año, ahora más de 40 al año. Aunque no se trate de
“entregar recursos” al invitar a empresas depredadoras transnacionales a ser
parte del negocio en México implica serias consideraciones en materia de
soberanía. ¡Cuidado!
*Expresidenta de la ACPE
