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¿Quién quiere ser gobernador@?



JOSÉ ÁNGEL BRAMBILA LEAL


Lunes 27 de Abril de 2026 12:46 pm


 

 

DON Juanito el de Tamazula era un hombre sencillo, que vivió toda su vida detrás de un mostrador, en una tienda de barriada, que le daba los suficientes ingresos para tener un hogar lleno de hijos trabajadores, estudiosos y de buenas costumbres, y una esposa que lo único que anhelaba era que la familia permaneciera unida, tal y como eran los deseos de los mexicanos bien nacidos, que no ambicionaban riquezas ni lujos excesivos, como era lo que mandaban los mandamientos.

Pero Don Juanito era un hombre muy reflexivo. En esos tiempos, de este lado del mostrador, en todas esas tienditas había unos bancos donde arribaban los vecinos a conversar para enterarse de las cosas que sucedían en su pueblo y en los alrededores, pues en aquel entonces la única manera de enterarse de todo ello eran las novedades, buenas y malas, que traían y llevaban los arrieros y también quienes tenían el privilegio de subirse a un camión y atravesar largos trayectos hasta alguna otra población, donde daban a conocer las cosas de su localidad a cambio de escuchar las que sucedían en la aldea que visitaban.

Un día, uno de ellos trajo la nueva de que ya pronto habría un nuevo gobernador y que muchos se habían apuntado para suplir al que ya se iba. Don Juanito se quedaba pensando un rato y empezaba su plática. “Pos’ yo no sé para qué quieren ese puesto tan importante, estando tan a gusto en su casa. Allá tienen que ir a atender a gente que ni conocen y luego ir a México pa’ que les dé dinero el presidente pa’ solucionar los problemas de esas gentes. Luego, vienen los ejidatarios con otro puño de problemas que parecen no tener solución; y después vienen los que son muy pobres y quieren salir de la pobreza; y detrás de ellos vienen los campesinos y los agricultores, quejándose de que el gobierno los tiene en el abandono y que la gente del campo se está yendo a buscar trabajo a las ciudades.

La gente respetaba mucho a Don Juanito, pues le había tocado vivir los estragos de la Revolución Mexicana y la Guerra de los Cristeros, lo que le daba autoridad para decir lo que él quisiera, y su voz y su figura eran muy queridos en el pueblo. Y siguió Don Juanito: “entonces, yo no sé pa’ que se apuntan; o bueno, a no ser que sea lo que dijo mi compadre Chinto: Compadre, es que entre más problemas atiendan, más dinero reciben pa’ resolver esos problemas, y pos’ aunque usté no lo crea, la mayor parte de ese dinero se utiliza pa’ resolver problemas, pero no los de esa gente, sino los del gobernador y sus familiares y amigos”. Don Juanito sólo se rascó la cabeza y con voz muy queda dijo: “Como que me cuesta mucho creer esas cosas que dicen. El gobernador y su familia se ven muy buenas personas”. ¡Si viera Don Juanito cuántos se están apuntando en Colima!

¿Gusta opinar? Lo espero en Las Mentadas.

 

jbrambilaleal@yahoo.com.mx