La Independencia de México, desde la plástica

En obras de Clemente Orozco, Siqueiros y O’Gorman
Jueves 16 de Septiembre de 2021 11:04 pm
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Hidalgo incendiario (El
pueblo y sus falsos líderes), de José Clemente Orozco
Entre las obras murales más
representativas del movimiento de Independencia de México, figura la de José
Clemente Orozco, donde el cura Miguel Hidalgo destaca en la composición
pictórica por su tamaño jerárquico y colores vivos (él es líder indiscutible
del movimiento insurgente). Su actitud es guerrera, sostiene con su mano derecha
una antorcha encendida que se encuentra a altura de la cintura y levanta el
puño izquierdo como símbolo de fuerza y defensa de sus ideales políticos. En la
parte inferior del mural colosal, Orozco representó batallas sostenidas por los
campesinos, pintados en grises.
Fue terminado en 1937 y se
encuentra ubicado en las escaleras del Palacio de Gobierno en Guadalajara,
Jalisco.

Excomunión y fusilamiento de Hidalgo, de David Alfaro Siqueiros
El artista pintó dos escenas de
la vida del héroe fusionadas en una sola imagen. A la izquierda se encuentra el
obispo de Valladolid (hoy Morelia), Abad y Queipo, con una actitud arrogante y
protagónica, quien lo excomulgó recién estallado el movimiento independentista.
La cruz dorada cristiana que sostiene el obispo divide el cuadro en dos mitades
y adopta una posición frontal como si fuese un reproche al alto clero, que
condenó a los insurgentes para ponerse de parte de un gobierno opresor e
injusto. A la derecha está Hidalgo de pie, la cabeza en alto, posición totalmente
erguida, con la mano derecha, perforada por dos balas, sobre el corazón.
La obra se encuentra en la
Tesorería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia.
Fue terminada en 1953.

El retablo de la Independencia, de Juan O’Gorman
Es un mural en el que figuran
diversos los protagonistas del movimiento de Independencia, pero también del
periodo colonial, donde se pueden identificar más de 80 personajes destacados
de la Independencia, entre ellos Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos,
Ignacio Allende, Juan e Ignacio Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez, Vicente
Guerrero y Servando Teresa de Mier. En un primer plano, 10 grupos étnicos con
su indumentaria característica.
Se divide en cuatro partes:
primero, a la izquierda, el artista representó a la élite de la Nueva España;
el segundo presenta 14 retratos de los criollos precursores ideológicos y
políticos del movimiento; en el tercer y cuarto conjuntos, al centro y derecha
de la composición, la forman los
protagonistas de la lucha insurgente.
La obra, concluida en 1961, está
ubicada en el Castillo de Chapultepec, en Ciudad de México.